Hoy el Ministro español de
economía ha tenido una “feliz idea”;La sanidad pública es muy cara hay que
financiarla. Y hay que financiarla por que es un derecho de todos. Pero si es
tan cara ¿no sería lógico que el rico pague por la sanidad y al pobre le siga
saliendo gratis? A priori el razonamiento del Sr. Ministro es impecable.
Aun pareciendo demagógico,
permítanme parodiar ligeramente el razonamiento anterior. La vida es un derecho
de todos, y por tanto también lo es comer. ¿No seria lógico que el rico pague
más en el supermercado por una barra de pan y que al pobre le salga gratis? Lo
que quiero decir, con esta pregunta es
lo siguiente: Ni al pobre le sale la sanidad gratis, ni paga lo mismo que el
rico.
En España los servicios públicos,
tales como la sanidad, son costeados con los impuestos que pagamos todos. Luego
a nadie le sale gratis ningún servicio público. Ahora bien, ¿pagamos lo mismo
todos? En teoria no. Neustra constitución establece que el sistema impositivo a
de ser progresivo, es decir, el rico a de pagar más que el pobre a fin de
costear los servicios públicos de manera equitativa a las posibilidades de cada
uno. Luego ¿donde está la innovación del ministro?
Es cierto que en España la
sanidad es muy cara y difícil de costear. En parte por la cesión de las
competencias a las comunidades autónomas. Si bien las CCAA pueden detectar
mejor las necesidades de su población a la hora de crear y equipar centros
sanitarios, lo cierto es que se pierden economías de escala que si habría con
una sanidad centralizada. Creo que una primera reforma sanitaria, lejos de
“felices ideas” o copagos, debe empezar racionalizar los costes a creando
sinergias entre los sistemas sanitarios de las CCAA. Pero si bien en los
últimos años el incremento del gasto sanitario ha aumentado mucho (no solo por
culpa de las CCAA, la población envejece y a la vez aumenta en cantidad) lo
cierto es que los ingresos han disminuido. Y han disminuido por que el rico que
debería pagar más cada vez paga menos. Desde los primeros años del gobierno
Aznar y seguido por su discípulo Zapatero en España nos hemos dedicado a bajar
los impuestos a los ricos. El pretexto ha sido que se instalen empresas aquí,
evitar fuga de capitales y atraer fortunas a España. En cierto modo gracias a
inventos como las SICAV y la supresión de impuestos como el de patrimonio o el
de sucesiones España se ha convertido en un paraíso fiscal para millonarios. No
pasaba nada por que el país crecía y a pesar de bajar impuestos se recaudaba
cada vez más. Pero ahora se recauda menos y recurrimos a querer cobrar al rico
por la Sanidad. Pues bien ¿no seria más lógico subir los impuestos al rico?
Por que seamos sinceros, si
acabamos pagando al medico según nuestra renta se van producir varios efectos
negativos. En primer lugar el pobre se avergonzara de ir al medico gratis, se
vera a si mismo como pobre, como un paria social que vive de la caridad, cuando
bien que paga ya su medico con sus tributos. Pero no solo eso, el rico acabara
viendo al pobre que no paga como un parásito al que mantiene. El invento del
Ministro solo nos traerá conflictos y exclusión social. La sanidad se
convertirá en un servicio clasista. Y no solo eso, no nos engañemos, que el
rico pague cada vez que use la sanidad pública, no soluciona en absoluto el problema
de la financiacion de la msima. A partir de ceirto nivel de renta la gente
tiende a acudir a la sanidad privada. Con lo que el rico prácticamente no usa
la sanidad pública. De hecho lo normal es que solo pise un hospital público
cuando tiene una enfermedad grave que su seguro privado no puede atender por
falta de medios o por no ofrecer el servicio por falta de rentabilidad. POR
tanto tendríamos que esta medida estigmatizaría a las rentas bajas sin
solucionar el problema de la financiación del servicio.
Luego la idea del Sr. Ministro o
no ha sido tan feliz o no pretende solucionar el problema sino imbuir un
sistema sanitario universalista de un espíritu más liberal y por tanto menos
garantista y universalista que el actual. Es decir o el Sr. de Guindos ha
pecado de ingenuidad como si he hubiera caído del árbol que le da apellido o
pretende hacer pasar una motivación ideológica por una solución técnica.
Por ello Sr. Ministro me permito hacerle unas cuantas sugerencias.
Centralicen ustedes las compras y hogenicen unos servicios básicos, como por
ejemplo el calendario de vacunaciones, copien el sistema andaluz de subastas de
genéricos. Ahorran en suministros. Fomenten el uso del centro hospitalario mas
cercano al domicilio aunque sea en diferente comunidad autónoma, no solo mejora
el servicio sino que se ahorra en desplazamientos de enfermos. Fomente el
personal funcionario o fijo laboral, quizás cobre algo más, pero evita las
rotaciones y los costes de aprendizaje, mejora el servicio y ahorra al cometer
menos errores. Eviten gestores privados y creen un cuerpo de gestión
hospitalaria pública, no solo ahorran al no tener que organizar concursos sino
que también evitan tener que pagar a la empresas su beneficio industrial. Y no
solo para hospitales, para toda la administración, fomente la productividad
mediante evaluaciones de rendimiento. Y si necesita más ideas, no dude en preguntar
a los excelentes funcionarios con los que cuentan nuestros ministerios.