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lunes, julio 23, 2012

Subeme el sueldo


Hoy voy a hablar de un tema que nos preocupa a todos los seres humanos, por lo menos a todos los que no hemos incorporado al “mundo laboral” y aun no hemos tenido la suerte de jubilarnos. Me refiero al salario.

El salario es el dinero que se paga a cambio de un trabajo, y es el principal medio de subsistencia de un trabajador.

¿Cómo se fija un salario? Empecemos por la teoría económica. En un sistema capitalista, el salario, al igual que todo lo demás lo fija el mercado, es decir la llamada ley de la oferta y la demanda. La demanda en este caso es el empresario, que demanda trabajadores y la oferta pues obviamente los trabajadores que buscan quien les contrate.

Y como en todo mercado si hay mucha oferta y poca demanda los sueldos bajan y viceversa. ¿qué hace que aumente la oferta? O dicho de otro modo ¿de que depende que haya más o menos trabajadores dispuestos a trabajar? Bueno pues de diversos factores sociológicos, que la gente decida estudiar o trabajar, los movimientos de emigración e inmigración, movimientos naturales de población etc.

¿Y de qué depende la demanda? Bueno simplificando el empresario en principio contratará gente según si tiene la necesidad o prevé tener la necesidad de aumentar la producción.

El salario será el punto donde se cruce la oferta y la demanda. En definitiva el salario de una persona se fija igual que el precio de las copas en un bar.

Y eso en la teoría, en la practica vas a una entrevistan te dicen lo que hay y si te gusta bien y si no también. Es decir para la mayoría de los trabajadores los fija el empresario de forma unilateral. Pues eso igual que las copas en un bar, si quieres bebes y si no te fastidias, pero no regateas el precio del cubata.

¿Y esto es normal? ¿Se permite que el obrero quede a merced de la voluntad del empresario sin que a nadie le preocupe que pueda vivir con lo que gana? Bueno pues a desgana voy a contestar que en teoría no.

La constitución española establece en su artículo 35 que “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia”

Bien ahora que me presenten a alguien que sea capaz de mantener a su familia con lo que gana y que no sea director general de algo.

Porque si hoy en día quieres independizarte o compartes piso con desconocidos o amigos o te buscas pareja. Con los salarios de hoy en día en España es imposible vivir como individuo, contra ni más mantener una familia. Sí cierto, la legislación muy previsora ella prevé un salario mínimo. En España de 641 € brutos en catorce pagas, si lo distribuyo entre doce pagas y le quito lo que cotizo... 720 € al mes. Seamos sinceros con 720 € en España no se mantiene a una familia ni en broma y eso suponiendo que tengas la suficiente estabilidad laboral como para pensar que vas a contar con esos ingresos a medio plazo.

A lo quiero llegar, es que a día de hoy el nivel salarial en España es irrisorio, un nivel salarial que ha bajado con la crisis. Hace unos años cobrar mil euros era un sueldo miserable, hoy es un sueño inalcanzable para muchos. Y seamos sinceros mil euros no es demasiado, cuando al mitad o más se te ira en pagar el alquiler de tú vivienda.

Con lo cual en la practica el trabajador, el ciudadano de a pie esta vendido a los avatares del mercado. Me crispa bastante que hoy en día nuestros políticos solo hable de crear puestos de trabajo. Es necesario crear trabajo, por supuesto, pero es necesario asegurar que esos trabajos garanticen un salario que permita vivir con dignidad, que permita satisfacer las necesidades propias y las de su familia. Los seres humanos no hemos nacido para elevar PIB, ni ranking de productividad. Hemos nacido para vivir y necesitamos un salario que no s permita vivir. Por ello la principal preocupación de nuestros políticos debería ser el garantizar condiciones de vida adecuada mediante un salario suficiente a cada persona. ¿De que sirve trabajar ocho o nueve horas sin con lo que ganas no puedes subsistir? El trabajo en un medio no un fin, la economía ha de estar al servicio del hombre y no al revés. Por ello quiero reivindicar un nivel salarial justo que satisfaga las necesidades de toda persona y no mini empleos de media jornada y cuatrocientos euros que quizá den trabajo a mucho pero no mantendrán a nadie.

miércoles, julio 11, 2012

¡Caray con el IVA!


Bueno ya tocaba un nuevo post (suelo escribir uno cada 7-10 días) y la noticia del día en España es el subidón del IVA o impuesto de valor añadido. Para los que no lo conozcan diré que es un impuesto que se aplica en determinados países (en la UE, en todos) y que grava el consumo. Y hoy el gobierno de España ha anunciado que el tipo general subirá del 18% al 21% (hasta hace dos años era el 16%).

Explicaré brevemente un poco el tema impuestos. Sin entrar en muchos detalles sobre los sistemas impositivos, que sería un tema arduo y técnicamente muy complejo, diremos que hay dos tipos de impuestos; los impuestos sobre la renta o directos y los impuestos sobre el consumo o indirectos.

Los impuestos sobre la renta gravan la obtención de renta (dinero). Son algo así como el diezmo medieval. En aquel entonces pagabas un diez por ciento de lo que ganaras al año. A día de hoy son dos los grandes impuesto directos en España. El IRPF y el Impuesto de Sociedades. El IRPF probablemente sea el más conocido, es la típica retención de la nómina que transforma tu relativamente decente sueldo bruto en un irrisorio sueldo neto. Este impuesto cobra a las personas por el dinero que ganan, tanto por su trabajo, como por su capital (intereses de cuentas corrientes, acciones, letras de tesoro, alquileres etc) En teoría es un impuesto progresivo. Es decir el que más dinero gana mayor porcentaje paga. El objetivo de esta progresividad es una distribución más justa de la riqueza. El que más cobra pagará más y soportara parte del gasto del Estado que corresponde al que cobra menos. Pondré un ejemplo. Si Menganito cobra 1.000 € /mes y paga 100 de IRPF (10%) le estoy dejando un poco fastidiado. Si a Zutanito que cobra 10.000 le aplico un 10% pagaría 1.000 y le quedan 9.000 para pasar el mes. Sigue forrado.
Por ello la idea del IRPF sería que Menganito pagara por Ej. un 5% con lo que quedarían 950 € y Zutanito pagaría un 15% de forma que le quedarían 8.500 € que no está nada mal.
El IRPF en España es cada vez menos progresivo, los gobiernos (no se salvan ni PSOE ni PP) han reducido progresivamente el porcentaje que pagan los más ricos. Además se paga mayor porcentaje por el dinero que viene del trabajo que por el que se gana con el capital. Y como ustedes imaginaran un banquero saca  más como dueño del banco que del sueldo que cobra por ser el director del mismo.

El otro impuesto progresivo es el impuesto de Sociedades, que grava los beneficios de las empresas. En la practica con deducciones y triquiñuelas contables se puede pagar bastante poco. En teoría las grandes empresas para un porcentaje mayor que las pequeñas. El ejemplo, bien sirve el anterior, cambie a Menganito por la panadería de su barrio y a Zutanito por la empresa que le cobra la luz todos los meses.

Bien, ¿qué son los impuestos indirectos o al consumo? Pues son impuesto que gravan el consumo, es decir, comprar algo. La idea es simple si tienes dinero para gastar tienes dinero para pagar impuestos. Lo más parecido en nuestra historia serían las alcabalas.
Impuestos indirectos hay varios que se agrupan en IVA e impuestos especiales (tabaco, alcohol, gasolinas etc). El IVA no es progresivo todo el mundo paga el mismo porcentaje sea un 21%, un 10% o un 4%. (cabe señalar que las islas canarias pagan un impuesto similar de menor cuantía) Sus defensores argumentan que es un impuesto muy justo pues el más rico compra más cosas y acaba pagando más. Bueno según qué. Por muy rico que sea no me voy a comprar 500 barras de pan. Tal y como está configurado en España el IVA no es un impuesto que grave el lujo. Antes existía un impuesto de lujo; ¿quieres un Renault? 18% ¿quieres un Ferrari? 30%. Pero hoy ese impueso ya no existe. El IVA es un impuesto de los que llamaríamos injustos. El pobre paga por lo esencial lo mismo que el rico, y a éste le queda dinero para multitud de caprichos.

Pero quiero abordar dos aspectos brevemente. ¿cómo al pagar menos el pobre y más el rico se distribuye la renta? Bien a un primer vistazo la cosa está clara: tiende a igualar el dinero que tienen ambos. Pero no sólo eso. Imaginemos que dos familias, una modesta y otra adinerada pagan todos sus impuestos religiosamente (cosa rara en este país) Digamos que la familia humilde paga 500 € y la adinerada 800 €. Si el Estado proporciona servicios públicos gratuitos por valor de 600 € queda clara la redistribución de la riqueza. No sólo el rico ha pagado más sino que el pobre accede a servicios por debajo de su coste. Este es uno de los objetivos de la política macroeconómica de cualquier estado desarrollado, o lo era hasta hace no mucho, y éste modelo es el que nos ha permitido a españoles y europeos en general tener una sanidad pública para todos, educación para nuestros hijos y pensiones para nuestros mayores. Justo todo eso que por ejemplo la gran potencia estadounidense no tenía, ni tiene, y que ahora Obama quiere ir alcanzando.

El otro aspecto que quiero aclarar es la penalización del consumo. Hace poco oí a un amigo mío que se dice muy de izquierdas defender la subida del IVA (“impuesto injusto”) frente al IRPF (“impuesto justo”) por considerar que el segundo penaliza el consumo. Pues sí, pero no. Toda subida de impuesto perjudica el consumo (el privado, en cambio favorece el público véase el post http://conelrabomatomoscas.blogspot.com.es/2012/05/crecimiento-economico-gasto-publico-si.html) ya que supone una reducción del poder adquisitivo. Pero hay una cosa muy curiosa y es la psicología humana. Cuando te suben el IRPF tú sueldo liquido baja y se produce una sensación de pobreza, lo que hace que compres mucho menos. Al subirte el IVA suben los precios y todo es más caro, con lo que a medio plazo también compraras menos, pero en corto plazo no tienes esa sensación de pobreza, te quejaras del precio de la cerveza pero seguirás yendo al bar. Pero como digo, a medio plazo, cuando te das cuenta que no llegas a fin de mes el consumo se reduce igual.

Por ello llamó a los señores de Europa y sus títeres españoles que no se dejen llevar por un cortoplacismo ramplón. Subir IVA y reducir el IRPF a largo plazo como proponían hace unos días en Europa es renunciar al modelo económico más perfecto que ha existido jamás; el modelo europeo del bienestar en sus distintas variantes. Un modelo que ha sido el único de la historia capaz de proporcionar educación, sanidad, paro, jubilación etc. Todo ello además sin necesidad de esclavizar o colonizar al vecino. Sencillamente basándose en la solidaridad entre las personas, de forma que si todos somos ciudadanos de un mismo estado el ciudadano que más tiene hace un pequeño esfuerzo para que todos tengamos unos niveles de vida dignos. Pensando en el interés de todos y no sólo en el propio. A eso se le llama patrotismo.

domingo, julio 01, 2012

Lo que la abundacia se llevó, sonidos de afilador.


El otro día me pasó una cosa curiosa. Estaba hablando con una persona extranjera  y me puse a rememorar el pasado explicándole cosas de España. Y me di cuenta de lo que ha cambiado este país; de repente el pasado reciente de España me hizo sentir por un lado una orgullosa añoranza de lo que éramos y por otro una sensación de estar relatando, una realidad más propia de un país del tercer mundo, que un país Europeo de hace menos de una década.

Me acorde de alguna escena típica de mi niñez y adolescencia, cosas que en España pasaban aun, quizá ya de manera residual, hace apenas diez años. Uno de los primeros recuerdos que me vino a la mente fue el un domingo cualquiera de primavera a eso de las once o las doce. Oír música de pasodoble y asomarme al balcón. Y allí estaba todo el barrio asomado, viendo un espectáculo familiar y querido. Un familia de gitanos, en la que mientras un chico joven toca el teclado, el padre, de riguroso negro y sombrero bien calado hace bailar en un taburete a una simpática cabra. Mientras, la madre, recoge las monedas que los vecinos le lanzan desde los balcones. Hace tiempo ya que los gitanos de la cabra no pasan por el barrio. Pero si bien, quizá la más pintoresca, no fue la única escena que me vino a la memoria.
Recordé otro sonido entrañable, un sonido mágico, como música de hadas del bosque; la flauta del afilador. Ese hombre ya entrado en años, que tocaba su flautilla de madera con tanta gracia, intercalando entre escala y escala gritos de ¡Afilador! Ese hombre trabajador e ingenioso, ese hombre que llevaba caminando, para no gastar combustible, el ciclomotor a cuya rueda trasera había acoplado una correa que hacía girar la piedra de afilar.
Otra cantinela típica era la de la furgoneta del tapicero “el tapicero, ha llegado el tapicero hasta su propio domicilio, tapizamos sillas, sillones, mecedoras, descalzadoras y toda clase de muebles”
De ámbito quizá más rural era el celebre y odiado colchonero (odiado por su manía de aparecer por el pueblo un sábado las nueve y media de la mañana) “El colchonero cambiamos su viejo colchón de lana por uno nuevo, venta directa de fabrica, Flex, Normabloc, Pikolín” En realidad no te cambiaba el colchón de lana por uno nuevo, pero lo aceptaba como parte del pago.
Y por último el veraniego melonero. Esa furgoneta blanca, que circulaba con la puerta trasera abierta, parándose cada veinte metros. “Melones, melones a cala y a prueba” Solía vender también sandias y si la mercancía era de calidad, efectivamente era a cala y a prueba. Es decir te daba a probar de un melón que tenia empezado y que era el más maduro. Con ellos solían engañar a las señoras vendiéndolas el más verde. Esto hacia que como había varios meloneros, las señoras evitaran al que les había vendido uno muy verde alguna vez. No obstante recuerdo que como el melón era un manjar, asequible pero manjar, su compra, “era cosa de hombres” y los señores del barrio intentaban adivinar el grado de madurez golpeando la fruta y oliendo el culo del melón. Igualito que ahora, que te tienes que poner guantes desechables para tocar una sandia.

¿Y a cuento de que les rememoró tan cercano pasado? ¿Me he convertido en el abuelo Cebolleta? Bueno, en parte, pero el motivo es que obviamente estos recuerdos hicieron surgir en mí una serie de preguntas. La primera es obligada, ¿dónde está esta gente? ¿muertos todos? No lo creo. A lo mejor la respuesta viene por la segunda pregunta, ¿por qué contar algo que era absolutamente normal me dio la sensación de ser algo tercermundista y subdesarrollado? Mucho hemos cambiado en los últimos años. España creció económicamente y al que más o al que menos le cayó alguna migaja del pastel. Y los españoles cambiamos, como si de repente nos creyésemos ricos. La gente ya no tenía un negocio o una tienda en el barrio, ahora se decía empresaria. Pasamos de ahorrar como hormigas, fruto de una sensación de carestía histórica, a invertir y gastar. Si el españolito de antes aspiraba a tener cuatro “perras” a plazo fijo, de repente nos dio por comprar acciones. Después de las acciones vino la vivienda, hubo gente que pidió prestamos e hipotecas, después de pagar con esfuerzo su casa, para comprar un segundo piso o una plaza de garaje (cada uno según podía) con la única intención de especular. Sí, ya no soñábamos como bobos con un apartamento en tercera línea de playa en Gandia o un chalet en la sierra para el fin de semana. Ahora especulábamos en vivienda. Recuerdo cuando la gente que no tenia casa en el pueblo envidiaba a los que sí la tenían y podían veranear casi gratis. Ahora eso de las vacaciones en el pueblo era un atraso, había que especular, ganar dinero e irse de vacaciones lo más lejos posible. Si no había dinero para vacaciones llamabas a unos señores que salían por la tele ( y es España si algo salé por la tele es bueno y de fiar) que te daban 3.000 € sin preguntar mucho, como los españoles de a pie tampoco preguntábamos (porque éramos consciente de que no íbamos a entender la respuesta) al final devolvíamos 5.000. En definitiva los españoles nos pensamos que esto era jauja. Dejamos de ser albañiles que hacían chapuzas por su cuenta para ser empresarios de la construcción, con un chalet adosado hipotecado y un BMW, más gordo que el del vecino para no parecer tonto, pagado con un crédito personal.

Y ahora después de que el espejismo de la abundancia desapareciese, seguimos con la idea de que tener un negocio es de tontos, hay que ser empresario. La crisis nos ha quitado muchas cosas, pero la abundancia nos quito algo más grave. La humildad y las ganas para trabajar duro, muy duro. Ahora nos avergonzamos de ese afilador, o de ese melonero, de esos trabajadores honrados, humildes y abnegados, que con la única ambición de sacar adelante a su familia, con dignidad y sin lujos, levantaron este país. Si algo nos ha perdido históricamente a los españoles ha sido el orgullo. En tiempos pretéritos, todos soñaban con ser nobles, o al menos “cristiano viejo”. Mucho tiempo después, cuando se nos dio la oportunidad de estudiar, todos quisimos un hijo abogado y mirábamos con desprecio al hijo del vecino, que debía no ser lo bastante listo porque no había ido a la universidad, sino que había hecho formación profesional. Y ahora si no tienes un BMW pues debes ser bobo o dedicarte a vender melones de puerta en puerta. Ese es el gran defecto de nuestro país que no solo soñamos con ser cosas que no somos, sino que nos creemos nuestros sueños y nos negamos a despertar de ellos.

No digo yo, que no tengamos derecho a aspirar a una vida mejor, a progresar, pero sobre las bases de la humildad y el esfuerzo. Sobre la base de valorar el trabajo, trabajo como el de esos humildes trabajadores ambulantes que salía a buscar el pan a la calle cada día, que llevaban la moto andando para ahorrar, sin tener ni idea de que era un coste fijo o uno variable. Sobre el ejemplo de ese tendero, que no empresario, que se tiraba hasta las tantas de la noche haciendo números, con la honradez y el honor de no dejar nunca nada a deber. Aspirar a mejorar con trabajo esfuerzo, honradez y dedicación, lejos fatuos destellos de opulencia. Pobres al principio, sí, pero honrados. Pues como bien dicen los mayores, nadie da duros a peseta y en ningún sitio se atan los perros con longaniza y se les apedrea con jamón.

miércoles, mayo 30, 2012

Gibraltar


¿Qué es Gibraltar? Como cada vez tengo más lectores de otros países comenzare aclarando que Gibraltar es un peñón situado al sur de España, en el estrecho de Gibraltar. Dicho territorio mide apenas 6 Km. de largo y 1.5 de ancho y se encuentra unido a la península Ibérica por un istmo, es pues una diminuta península de la península ibérica.

Gibraltar además es hoy en día una colonia británica. De hecho es uno de los últimos diesiete territorios no autónomos que reconoce la ONU, (10 de ello bajo control británico) y el último de Europa.

Pero volviendo a la pregunta inicial ¿qué es Gibraltar? Diré que para España Gibraltar es algo así como una fístula anal. O en Román paladino un grano en el culo, no te impide hacer vida normal, pero te fastidia. De hecho es como si pesase una maldición para España en relación con Gibraltar, ya el dicho grano ha tendido a dar problemas a lo largo de la historia. Si bien el Reino visigodo ya había tenido algún rifirrafe con el imperio bizantino por el control de Gibraltar el primer problema serio nos lo dio allá por el año 711. En aquel año Tarik se asienta en Gibraltar (según la leyenda ayudado por el Conde Julian, gobernador de la Ceuta visigoda, que andaba enfadado con el Rey por unos asuntos poco nobles con su hija). Así que por Gibraltar se perdió la península ibérica en manos musulmanas. No se recupera hasta 1309 tras un asedio al parecer algo penoso, no obstante vuelve a dominio musulmán en 1333 y no es recuperado hasta 1462 por el Duque de Medina Sidonia. En el año 1493 pasa a ser de dominio real tras comprarlo los Reyes Católicos al marques de Cádiz. Tan importante le pareció a Isabel de Castilla este minúsculo territorio que ordena al respecto en su testamento “que siempre tengan en la Corona la dicha ciudad, y no la den ni enajenen ni consientan dar ni enajenar cosa alguna de ella” No quedaría ahí la cosa siendo atacada la plaza pro Barbarroja en 1540 y por los holandeses en 1607.

Pero nuestros problemas actuales arrancan en 1713 cuando España se ve obligada a ceder Gibraltar a los ingleses. Los hecho son conocidos, muerto el Rey de España sin sucesión se inicia una guerra por el trono español en la que se enzarzan las potencias europeas. Al final, con victoria francesa, Gibraltar, entre otras posesiones, fue el precio de tener un rey Borbón en lugar de un rey Hasburgo.

Y desde entonces el calvario. España ha sido incapaz de retomar tan minúscula posesión, no parece que una superficie tan pequeña debiera ser un problema. Pero lo es. A lo largo de la historia ha servido para tener al enemigo en la puerta de casa. A medida que las relaciones con el Reino Unido se pacifican aparecen o persisten otros problemas. Es un tradicional enclave para el contrabando, un paraíso fiscal, sirve de puerto para submarinos nucleares, cada vez que Inglaterra tiene un conflicto es un objetivo que amenaza con llevar una guerra ajena frente a las costa españolas (véase la operación Algeciras en la guerra de las Malvinas) e impide un control efectivo del estrecho por parte de España. En definitiva un problema militar, económico y político.

Y ahora de nuevo; pesquero. El problema puede parecer baladí, total unos cuantos pescadores españoles no pueden pescar con libertad en una aguas disputadas entre dos países socios de la UE y aliados de la OTAN. Pues no parece para tanto. No entraré a dilucidar el tema de la propiedad de las aguas, tema espinoso por la aparente contradicción del tratado de Utrech, la Convención sobre el derecho del mar y la interpretación de los Art. 3 y 15 de la misma. Pero quiero recordar un incidente parecido; la llamada “Guerra del Fletan” Por una disputa “tonta” sobre la zona de pesca entre España y Canadá, un pesquero español acabo ametrallado y capturado por las fuerzas canadienses, los pescadores españoles llegaron a atacar los barcos canadienses con cocteles molotov y España tuvo que mandar barcos de guerra a defender a sus pescadores de la armada canadiense, mientras, Canadá barajaba un ataque aéreo contra nuestros barcos. (por cierto para la prensa británica, como no, los malos éramos los españoles)

Y ¿cual es la solución momentánea del gobierno español? Pues que los pescadores negocien con Gibraltar. Solución, si se el puede llamar así, un tanto pobre. De acuerdo que España por una cuestión puramente de poder militar no puede permitirse un enfrentamiento directo con Reino Unido. Pero ¿que pasa si nuestros pescadores tiene un incidente grave?
Por otro lado si según nuestro gobierno esas aguas son nuestras, ¿qué hay que negociar? ¿Que legitimidad tiene el gobierno gibraltareño, si es un gobierno colonial, que ocupa un territorio español? Lo único valido y sensato en este caso seria un arbitraje internacional que dilucidara la propiedad de las aguas en disputa.

Pero no olvidemos que Gibraltar es una colonia y por tanto la única solución definitiva es la descolonización efectiva del Gibraltar y su devolución a España. Y no nos dejemos engañar por el argumento británico de un referéndum, la población de Gibraltar no son los autóctonos sino los colonizadores, la población gibraltareña autóctona fue expulsada de Gibraltar y asentada en San Roque.

Aunque quiza la verdadera solución pase por tener voluntad de vivir en paz, españoles y britanicos. Si bien hemos tenido muchas diferencias hemos demostrado que somos capaces de vivir juntos y en paz en el seno de Europa. De ser enemigos hemos pasado a ser amigos a que cada uno de nuestros paises sea uno de los destinos preferidos del otro.

lunes, mayo 21, 2012

Crecimiento economico ¿gasto público sí o gasto público no?


El otro día hoy al Sr. Rajoy y a la Sra Merkel afirmar tajantemente que sin reducción del déficit no hay crecimiento. Probablemente muchos empezaran por llevarse las manos a la cabeza y defender el gasto público como fuente de crecimiento. Y a partir de aquí empieza una guerra dialéctica en la cual cada bando piensa que lo que afirma el otro son despropósitos. Y la verdad es que desde un punto de vista teórico o científico la discusión no puede ser más interesante, interés que aumenta dadas las circunstancias.

Como no soy economista no tengo la solución a tal debate, pero intentare resumirlo a fin de aclarar un poco el mismo para esa, gente que como yo a veces se puede sentir apabullada ante tanta jerga económica tan de moda últimamente.

Había una vez, allá sobre 1929 una crisis muy gorda. Tras un fuerte periodo de especulación en el que todo parecía que de color de rosa (los felices años 20) la burbuja pinchó, y trajo consigo una fuerte crisis bancaria. La reducción del crédito y el fuerte endeudamiento en activos que habían perdido su valor hizo que el consumo se desplomase. (me suena de algo...) El caso es que como la economía privada estaba muerta el presidente Roosevelt en la practica y el Sr. Keynes en la teoría llegaron a la idea de que había que aumentar el consumo. Para ello Roosevelt se apoyo en dos patas. La primera fomentando el consumo privado para ello devaluó el dólar a fin aumentar las exportaciones. Además fomentó mediante ayudas publicas y mediante la reducción de las jornadas laborales un decrecimiento en la producción. Si había menos de todo los precios subieran y la inversión volviera ser rentable. Por otro lado se aumentaron los salarios y se aseguraron subsidios a fin de aumentar el poder adquisitivo de la población y permitirles que pudieran volver a consumir. Por otro lado se llevaron importante obras publicas, con esto no solo se contrataba a parados, que al tener un salario consumían, sino que mejoraban la capacidad productiva del país haciéndole más competitivo. Vemos por tanto que la salida a la crisis paso por un aumento del gasto público. El éxito de estas teorías encumbraron la idea del gasto público como salida a la crisis. Y de paso dotaron a la socialdemocracia de una teoría económica que le permitía defender la idea de un estado del bienestar. Permitía conciliar la economía liberal con los derechos obreros creando un vía alternativa e intermedia entre capitalismo puro y la economía del llamado socialismo real (comunismo para entendernos)

Pero si la solución es tan sencilla y maravillosa ¿por qué no se aplica? Bueno por un lado la teoría keynesiana perdió parte de su prestigio con la crisis del petróleo. En este caso la crisis no se debió a una caída de la demanda sino de la oferta, al subir los precios de la materia prima. En este caso aumentar el consumo no sirvió de nada, fue necesario reducir costes. Es decir la teoría perdió parte de su prestigio y de paso dejo tocada a la izquierda socialista. Pero lo cierto es que la teoría keynesiana si se ha aplicado, pero mal. El gobierno de Zapatero intentó asegurar cierto poder adquisitivo con las famosas ayudas de los 400 €. Cantidad insuficiente para aumentar o mantener el consumo. Por otro lado llevo a cabo un política de gasto y obras públicas mediante el famoso plan E. Pero lo improvisado del plan, subvenciones a ayuntamiento que debían gastarse en el año en algún proyecto extraordinario no contemplado en los presupuestos hizo que buena parte del dinero acabase utilizado en cambiar aceras o renovar mobiliario en lugar de inversiones productivas. Con lo cual lo que debía ser una inversión pública acabo siendo un público despilfarro. Casi diría que la medida de gasto más racional que llevo fue la inversión en regalarnos una bombilla a cada uno. Aumenta el gasto y reduce el consumo eléctrico, lo malo es que estaban fabricadas en China, y se trababa de aumentar la demanda de nuestra fabricas.
Pero independientemente de los errores en la aplicación de la teoría keynesiana, ¿por que no se sigue aplicando y se defiende frenar el gasto público? Pues por miedo a una cosa llamada efecto expulsión o “crowding out”. Y esta cosas rara ¿qué es? Simplificando mucho es un efecto por el que el aumento del gasto público reduce el gasto privado. Más o menos funciona así; el estado decide gastar dinero para estimular la economía, como no tiene liquidez decide emitir deuda, al emitir mucha deuda suben los tipos de interés de la misma hasta que es atractiva, en una situación de crisis muchos inversores dejan de invertir en el sector privado (depósitos bancarios, ampliaciones de capital en bolsa o simplemente montar negocios) para invertir en deuda pública, la cual no se solo se vuelve enormemente rentable sino que además es segura. Consecuencia  baja la inversión privada y la económica encoge ¿Ejemplo de crowding out? Muy fácil el BCE esta prestando dinerales a la banca privada para estimular el crédito privado, en cambio la banca prefiere invertir en deuda pública que es más segura y rentable. Por tanto aquí no encontramos en un juego de equilibrios, en una parte el aumento del gasto público hace subir el balancín económico, en el otro el interés de la deuda lo hace bajar. la pregunta es ¿qué pesa más en cada momento? Pero mi avispado lector se ha dado cuenta sin duda de una cosa. He descrito el efecto expulsión como una consecuencia de la deuda emitida por un aumento del gasto y ahora no aumentamos el gasto sino que lo disminuimos, en cambio el interés de nuestra deuda no para de subir. En efecto, esto significa una cosa; estamos jodidos. O nos están jodiendo, que no es lo mismo. Al fin y al cabo una pincelada de optimismo; en 2010 nuestra deuda es de cerca del 60%, (lo máximo que recomienda la UE)  mientras que la de Alemania o Francia de casi un 85% o la de Italia de 120%. No estamos tan bien como por ejemplo Bulgaria (16%) pero estamos mejor que nuestros vecinos ricos.

Entonces; tenemos que gastar para que crezca la economía, pero no podemos gastar por que nos endeudamos. ¿qué hacemos? Pues la cuadratura del circulo gastar más sin endeudarnos. ¿cómo? Con recursos propios, es decir; aumentando los impuestos. Es impopular y a corto plazo puede ser malo, pero a medio plazo gracias a una cosa llamada “efecto multiplicador de PIB” (de esto alo mejor hablo otro día que en este artículo no me cabe) la economía crece al aumentar el gasto vía impuestos. ¿Y que impuestos? Pues en primer lugar a las rentas altas ya que penaliza menos el consumo y por otro lado penalizando el capital que no genere un aumento de la producción. Y hasta aquí la reflexión económica del día. Y si ha llegado hasta aquí leyendo, gracias por su paciencia.

miércoles, mayo 02, 2012

Europa se la juega en Grecia


El seis de mayo, como toda persona que siga las noticias se habrá enterado hay elecciones en Francia. Son unas elecciones que suponen una importante elección en Europa, la continuidad de una austeridad que no ha logrado sacarnos de la crisis ni resolver los problemas de deuda o el cambio hacia políticas más expansivas que pueden llegar a aumentar el problema de la deuda a cambio de un hipotético crecimiento económico. No es un asunto baladí. Pero hay un acontecimiento que me preocupa más y que también se producirá el día seis. Las elecciones en Grecia. ¿Y por qué me preocupan? Pues muy sencillo, por que es el país con una situación más delicada en toda Europa. Rescatado internacionalmente, con unos recortes de derechos sociales sin precedentes y con las calles inflamadas por las protestas. Y aun más por los resultados electorales vaticinados por los sondeos.

Según diversos sondeos, parece que hay una cosa clara; las elecciones las ganara el partido de centro derecha seguido del partido de centro izquierda. Hasta aquí nada extraño, dos grandes partidos de “centro” dominan el panorama político. Pero hay algo preocupante en que también coinciden los sondeos. En primer lugar entraran varios partidos políticos que hasta ahora no tenían representación el parlamento griego y en segundo lugar que algunos de esos de eso partidos serán de carácter “radical”. De hecho posibilidades de que partidos cercanos al nazismo consigan escaños, mientras que por otro lado el partido comunista podría doblar sus apoyos. De momento que aumente el número de partidos en el parlamento no es malo, y ni es malo que aumente el voto no centrista. Por lo menos a corto plazo. ¿pero y a medio o largo plazo?

Para la estabilidad de un sistema democrático hay dos fenómenos a tener en cuenta, la polarización del sistema de partidos y la posible atomización del mismo.

-         Por polarización entendemos un fenómenos en el que las posiciones sociales y de determinados partidos de radicalizan impidiendo que sea posible llegar a acuerdos básicos lo que genera enfrentamiento político. El aumento de partidos radicales puede indicar que algo así este pasando en las posiciones ideológicas de la población.
-         Por atomización nos referimos al fenómeno en el que en un parlamento hay gran cantidad de pequeños partidos políticos lo que dificulta la formación de gobiernos estables o simplemente de gobiernos.

En definitiva que se den estos fenómenos de manera combinada puede llegara poner en peligro la estabilidad de la Republica Helénica, es decir poner en peligro la propia existencia de la Republica. El ejemplo histórico típico es la caída de la Republica de Weimar y el ascenso del nazismo. En las elecciones del 1932 había en el parlamento representados 14 partidos políticos y a pesar de que el parido nazi solo tenia el 37% de los escaños de hizo con el poder y acabo con la democracia.

Pero analicemos el asunto desde otro enfoque diferente. A la pregunta que hace que un sistema político sea estable bien podemos responder con el simple y no por ello menos eficaz modelo de Lipset. Para Lipset la estabilidad de los sistemas políticos depende de dos variables; la legitimidad institucional o ideológica y la legitimidad por rendimientos. La legitimidad institucional hace referencia a que la población este convencida de que el sistema político es justo y acorde sus valores, al convencimiento de que su sistema es el mejor. La legitimidad por rendimientos se refiera a la medida en que el sistema satisface las expectativas de sus ciudadanos, es decir es un gobierno eficaz.

Y a día de hoy la eficacia, el rendimiento de los gobiernos en parte de Europa esta cuestionada por la gran cantidad de recortes en derechos sociales. La expectativa de los ciudadanos nacidos en un estado del bienestar de que siempre iban a disfrutar de determinados servicios y derechos sociales se desmorona. El estados europeos no han estado a la altura. Por otro lado el nacimiento de movimientos sociales como el 15 M es España, que tan buena acogida a tenido en otros países como Grecia, indican un claro descontento con los sistemas democráticos de Europa occidental (y en cierto modo también el auge de partidos de extrema derecha en buena parte de Europa). En definitiva las democracias europeas pierden legitimidad institucional y por rendimiento, lo que pone en peligro la existencia de dichas democracias tal y como las conocemos hoy.

No quiero decir con esto que mañana vayan a estallar una serie de revoluciones en Europa, la situación no parece a priori tan critica. Tampoco quiero decir que la democracia griega vaya a desaparecer tras estas elecciones. Desde luego la situación griega dista bastante de ser similar a de la Alemania de 1932. Lo quiero expresar es que hay síntomas de que las democracias europeas están entrando en un periodo de crisis política que pone en peligro su estabilidad medio plazo. La gente tiene cada vez menos confianza en las instituciones políticas, ninguna confianza en sus políticos y sus condiciones de vida se deterioran más y más. Algo similar paso ya en la décadas de 1920 y 1930 en las que las instituciones políticas se encontraban en una importante crisis, que la crisis económica del 29 agudizo. La salida de dichas crisis fue la caída de muchas democracias y el auge de dictaduras fascistas o protofascistas. La nueva configuración de los sistemas parlamentarios y la creación del estado del bienestar tras la II guerra mundial querían evitar que se repitiera la situación. Pero parece que el modelo de posguerra se desquebraja. Por ello Europa se juega su futuro, no solo en una Francia fuerte en la que crecen tanto la derecha radical como la izquierda menos moderada, sino sobre todo en Grecia y los países en que realmente la situación política y social es más grave.

lunes, febrero 27, 2012

La protesta de los marginados: Multilateralismo europeo y el papel de España


Hace unos pocos días una serie de países, entre ellos España, envío a la UE una carta solicitando medidas de estímulo económico. Lo cierto es que lo primordial para poder pagar la deuda es conseguir que la economía crezca y aumenten los ingresos. Cosa que precisamente no logran los recortes al suponer estos una disminución de la demanda agregada. No obstante no voy a detenerme a analizar la pertinencia económica de esta petición. Para ello ya hay magníficos economistas que seguro que lo hacen con una base más sólida que la mia. Yo me voy a fijar en el aspecto político del asunto. Lo cierto es que considero que esta carta va más alla de una reivindicación economica, es una reivindicación política, un puñetazo sobre la mesa, o por lo menos un zapatazo al puro estilo Kruschev. Hasta este momento la dirección de Europa frente a la crisis la estaban dictando al unísono Francia y Alemania. El viejo eje París- Berlín. En un principio puedo entender esta ya vieja alianza. Al fin y al cabo son las dos potencias más importantes de la Europa continental y parece comprensible, que en consecuencia, aspiren a ejercer su liderazgo sobre la Unión. No obstante este liderazgo es percibido por parte de muchos países europeos y desde luego de la población española como injusto . Diría más, no creo que sea muy acorde al espíritu europeo que dos países dirijan a su antojo una organización formada por veintisiete estados soberanos. De hecho tampoco parece muy justo que solo dos países dirijan la unión monetaria, cuando somos diecisiete estados los que compartimos moneda. (sin tener en cuenta que también utilizan el euro el Vaticano, Mónaco y San Marino) Pero no solo creo que el hecho de que dos estados se autoproclamen gobernadores de Europa es injusto. Creo además que el argumento de ser las grandes potencias comienza a flojear. Lo cierto es que Alemania supone cerca del 20.5% del PIB de la UE y Francia algo más del 16%. En total un 36,5%, cantidad nada desdeñable. Pero un tercio de la economía no puede decidir alegremente sobre el otro 66%. De hecho ha habido tres países que han sido ignorados bastante alegremente, Reino Unido, Italia y España, cuando entre estos tres países forman un 35 % de la riqueza comunitaria. De hecho no solo se les ha ignorado, sino que Italia y España son tutorizados como si de niños tontos se tratase.

Visto lo visto esta carta me parece especialmente importante. Por un lado se dirige a la Comisión Europea, el teórico ejecutivo europeo que es quien a de gobernar la UE. Es por tanto una reclamación de un fin del fin de este directoria autoproclamado para volver a los cauces de gobierno acordados e instituidos legalmente. Es también (a mi juicio) por parte de los tres países grandes (España Reino Unido e Italia) la petición de la vuelta a un multilateralismo, un intento de restablecer un sistema de equilibrio entre los cinco grandes. Sistema éste de equilibrio entre las grandes potencias que históricamente a resultado el más adecuado para garantizar una convivencia pacifica en el plano internacional, en definitiva el consabido equilibrio de poder. Cierto que esta carta no solo ha sido firmada por estos tres países sino por un total de doce, algunos de ellos, que calificare de potencias medianas dentro del seno de la UE por diversos aspectos, tales como Países Bajos, Suecia, Finlandia o Polonia. Y también por otros países más pequeños que no quieren verse totalmente eclipsados. En definitiva creo que esta carta es ante todo un toque de atención, la reclamación de que el poder deje de estar monopolizado por dos países a los que nadie ha reconocido como gobernadores de Europa.

Y debo decir que me siento especialmente contento de que España sea uno de los países que ha impulsado esta carta. Como español tengo muchas veces la impresión de que España es un país con complejo de inferioridad. A veces en relación con Europa parece que nuestra única política sea darles la razón a Francia y Alemania.  Como si ellos por estar en el centro fuesen Europa y nosotros un trocito de África al que han dejado entrar y que a cambio tiene que hacer la pelota. Quiero reivindicar desde aquí el papel de España. Nuestro país es un país tan europeo como cualquier otro. París-Berlin no tiene el monopolio sobre que es Europa. Tan europeas son las decisiones e intereses alemanes como los españoles, los británicos, o los de cualquier otro estado miembro desde Letonia hasta Malta.

España es Europa, lo es geográficamente, lo es culturalmente y lo es históricamente. De hecho la contribución histórica y cultural de España a la conformación de lo que hoy es Europa es considerable. Me atrevería a decir que Europa sin España no hubiese sido la misma le pese a quien le pese. Y no solo eso, quiero reivindicar la importancia actual de España y su peso en Europa. España a día de hoy es el quinto país de la UE por PIB (un 9%), el quinto país más poblado con más de cuarenta y siete millones de habitantes (9,5%) y el segundo país con mayor extensión territorial (11,5 %). Estamos pues ante un país relevante, con sus carencias sí, pero que puede hablar en Europa sin complejos, siendo consciente de sus limitaciones, pero también de sus potencialidades. Quizá no sea nuestro mejor momento, pero siendo sinceros tampoco es el peor de nuestra historia. Va siendo hora de tomar conciencia de que somos y de que podemos llegar a ser.