viernes, marzo 23, 2012

Una de piratas.... Operación Atalanta


Hoy en este blog voy a escribir un articulo de temática poco habitual en mi. Lo siento si defraudo algún lector asiduo, si es que existe tal persona. Pero hoy voy ha hablar de temas de seguridad y defensa. En la variedad esta el gusto. Y además, dado que hoy se han autorizado ataques contra la costa de Somalia, creo que el articulo no podía ser más adecuado.

Quería hablar concretamente de la piratería en Somalia. El origen de la contemporánea piratería en Somalia podemos situarla en torno a 2005. Si bien es cierto anteriormente se habían producido ataques contra barcos occidentales, en muchos casos se debia a que dichos barcos occidentales pescaban de manera ilegal en aguas somalíes y los pescadores locales se limitaban a proteger los recursos que legítimamente les pertenecían. Pero a partir de 2005 la situación cambia y los ataques para defender el pan (o mejor dicho el pescado) se convierten en secuestros organizados que obtienen beneficios jamás soñados por un pobre pescador somalí. Obviamente respaldados por los “señores de la guerra” somalíes a cambio de parte de los beneficios.

Pero para entender el fenómeno de la piratería, hemos de analizar sus causas. En ocasiones he oído citar como explicación la pobreza de la zona. Sinceramente acudir a esta explicación me parece un burdo intento de recurrir a una sociología ramplona, a fin de dar un respuesta que guste oír y evitar entrar en análisis más profundos. Si bien es cierto que el brazo ejecutor es un pobre pescador, como siempre, no creo que podamos establecer como causa de la piratería la pobreza. Pobres hay en innumerables lugares, piratas solo o casi solo en Somalia. Así pues no creo que la semilla del problema sea la pobreza, si bien, sí el abono que la ayuda a germinar.

Como causas creo que podemos encontrar varias:

  • En un primer lugar el citado rencor o sentimiento de justicia frente a unos occidentales que durante años han hecho lo que han querido con sus costas.
  • En un segundo lugar un razón histórica y cultural. La piratería ha sido durante siglos una actividad fuertemente ligada al golfo de Adén. Antiguamente era una actividad rentable por la navegación de cabotaje entre las Indias y Europa alrededor de África. Es una actividad que no resulta ajena a su cultura. Algo así como el bandolerismo para un español, puede ser hasta romántico.
  • En un tercer lugar la situación estratégica de Somalia. Esta situada en pleno golfo de Adén. Hoy en día hemos de tener en cuenta que el golfo de Adén es la puerta al canal de Suez. Es por tanto no solo una región estratégicamente situada para la practica de la piratería.
  • Y en cuarto lugar y a mi juicio el principal, la situación política de Somalia. Tras una guerra hace treinta años con Etiopía y una situación de guerra civil intermitente y problemas secesionistas es lo que podemos llamar un estado fallido. Dicho de otro modo, en Somalia no existe el estado, entendido este como el monopolio legitimo de la fuerza en términos weberianos. Es decir, no hay un gobierno que realmente controle el país.

Y este último punto es para mí el principal. Si en Somalia no hay gobierno es campo de cultivo para cualquier tipo de actividad delictiva y eso incluye la piratería. Mientras no haya un gobierno que persiga la piratería desde tierra, desde los puertos seguirá habiendo piratería. Vemos pues que el problema es la falta de gobierno, pero ¿cual ha sido al solución occidental?

En un principio diversos países enviaron buques de guerra a proteger sus barcos civiles en la zona. El principal despliegue es la llamada operación Atalanta de la UE. (por una vez en Europa nos coordinamos para algo) Esto no deja de ser un parche. Los buques occidentales no pueden perseguir a los piratas dentro de las aguas territoriales de Somalia, por tanto no pueden acabar con la piratería. El caso es que si ha funcionado de manera disuasiva y ha evitado algún secuestro y detenido algún pirata, pero el despliegue militar supone un alto coste económico en épocas de crisis. Por ello se ha decidido ampliar el parche, se ha logrado autorización de Somalia para que las fuerzas militares de la UE ataquen las infraestructuras piratas en tierra y penetren en sus aguas territoriales y sobrevuelen su espacio aéreo. De esta manera se espera dejar fuera de juego durante un tiempo a los piratas pudiendo reducir a continuación los contingentes desplegados con el consecuente ahorro de costes.

Desde luego no es la solución definitiva, antes o después, si el negocio es rentable, la piratería volverá. Como decía la solución es instaurar un gobierno efectivo en Somalia. Por ello Europa colabora instruyendo a militares y policías somalíes, no obstante esta es una solución a largo plazo, que ni soluciona la piratería ni arregla el día a día de la desprotegida población de Somalia. La solución inmediata pasa por una operación de paz que consolide un gobierno democrático en Somalia. Pero ¿quien le pone el cascabel al gato? Occidente desde luego no. A USA el problema de la piratería le afecta de manera indirecta ya que no es una ruta marítima imprescindible para abastecerse. Es un problema que afecta a Europa, pero Europa, es su sempiterna debilidad militar, ni sueña con una intervención militar de semejante calibre. En este caso a Europa le cuesta mucho solucionar sus problemas solita. Tema éste de la debilidad europea y su dependencia del tío Sam del que hablare no tardando mucho. Pero además la experiencia nos dice que no sería buena idea una intervención militar europea. Quien habría de hacerla es la Unión Africana, ya que las tropas de países culturalmente similares provocan menos rechazo entre la población autóctona. Cosa que ya advertía Huntington hace años en su libro “El choque de civilizaciones”. Pero la Unión Africana aparte de tener ya demasiados efectivos desplegados en diferentes conflictos del continente, ni cuenta con armamento ni con presupuesto suficiente.  Por tanto sin una Europa que apoye a la Unión Africana tenemos conflicto para largo. Y sobre todo lo tienen unos somalíes que se merecen conocer por fin la paz.

viernes, marzo 16, 2012

Nación, "españolistas" y España


Dentro de pocos días se celebra en España el doscientos aniversario de la proclamación de la Constitución de Cádiz. Para muchos en este momento de nuestra historia se produce el alumbramiento de la nación española. Es decir la toma de conciencia de una identidad común frente al exterior por encima de las diferencias propias entre los diferentes reinos peninsulares. Pasaríamos de las Españas a España. Lo cierto es que en aquel entonces la nación se definía como la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios. Poco después vimos que los “españoles” del hemisferio sur no estaban muy de acuerdo con eso de ser españoles y se independizan. Sé que este asunto sobre que es ser español da para escribir bibliotecas enteras sin llegar a un acuerdo, entre otras cosas por lo subjetivo del termino nación. Quizás otro día me explaye en mi particular idea de que es España. Pero hoy quiero hablar de la idea de nación, si bien por ser un termino complejo no profundizare demasiado a fin de perder el hilo.

La idea de nación nace con el liberalismo. Si entrar en grandes debates teóricos, se los dejaremos a los politologos, diré que una nación es un grupo de personas que comparten cierta homogeneidad cultural, es decir, que comparten determinados rasgos culturales. La nación, seria además soberana, es decir ese grupo de gente con una cultura común tiene el poder de constituirse en Estado y darse el gobierno que le plazca. Pero esta idea tan bonita pronto es pervertida por el ejercicio común del gobierno. El ejercicio del poder, acaba siendo restringido. Para poder votar y ejercer la soberanía se acaba exigiendo un nivel mínimo de renta, desde la idea de que el único interesado en defender la nación es quien tiene bienes y paga determinado nivel de impuestos. Por tanto, en la practica la nación acaba siendo restringida a la burguesía. Es decir se acaba identificando nación con burguesía, con propiedad.

Más adelante surgirá la ideología nacionalista propiamente dicha y la exigencia del sufragio universal, (en parte de la mano del socialismo). Se vuelve a la idea de que nación es el conjunto de los ciudadanos. El nacionalismo se vuelve una ideología popular. Bajo el paraguas del nacionalismo y de cierto paternalismo por parte de las clases conservadoras, surge la idea de que todo ciudadano, por el solo hecho de serlo, merece unos mínimos de bienestar. Si bien el nacionalismo busca no el interés del individuo, sino el de la nación, pero de la nación en su conjunto, buscando por tanto cierto equilibrio social.

Traigo esto a colación, porque últimamente me pregunto a menudo que concepto de nación se maneja en España. Es poner ciertos canales de televisión y ver un montón de gente a la que se le llena la boca hablando de España y de no se que patriotismo descafeinado. Si su idea de proteger y buscar el bien de la nación española es la de buscar el bien de la burguesía de este país, creo que puedo vislumbrar cierta coherencia en su discurso. No obstante si su idea de España y de nación es el conjunto de la ciudadanía deberían de preocuparse por el bienestar de toda la nación. Parece a veces como si en determinados medios tan españolistas se olvidaran de que nación también son los obreros y no solo los empresarios. Como si solo defendieran el beneficio de la burguesía y no se preocupasen también por el de los trabajadores. Cosa absurda desde un mero punto de vista económico, si el obrero no gana un sueldo digno, no consume y si no consume la economía no crece.

Por otro lado el objetivo de toda nación siempre ha sido crear un estado, no entiendo como muchos que se dicen tan nacionalistas defienden con fervor las bajadas de impuestos. Si se desea un estado fuerte, éste necesitara recursos para construir un país fuerte y asegurar una buena calidad de vida a todos los españoles. Porque como bien recogía sabiamente esa constitución con la que nació nuestra nación en su articulo 13 “El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen.” Construyamos pues una sociedad en la que todos los individuos que la componen puedan tener una vida digna y por tanto, ser felices.

martes, marzo 06, 2012

Paseos de miedo y lastima


Cada vez me cuesta más salir a dar un paseo por la calle. Y no por pereza, me encanta pasear, deambular sin rumbo, mientras sin rumbo deambulan mis pensamientos. Me parece un placer muy agradable. Sin embargo, cada vez me cuesta más salir a pasear. Voy a contar porqué:

Hoy como muchos días he salido a dar un paseo. Iba tranquilo, con la mente despejada y observando a mi alrededor. Almendros y ciruelos abriendo sus flores, coches pitando, pajarillos bebiendo en fuentes apagadas para ahorrar energía. Y por qué no, algún excremento canino que ha de ser sorteado. Lo normal.
El caso es que he pasado por un parque, y alli estaba él. Un señor mayor, de unos setenta años, enjuto, pelo blanco, gafas de sol de cristal marrón, ropa limpia y aseado. Estaba de pie, ligeramente inclinado hacia delante, encima de una papelera. Sus manos rebuscaban con dedos ansiosos, en los arrugados paquetes de tabaco, el último cigarrillo que alguien pudo tirar sin querer. Me ha dado lastima, me ha dado lastima que alguien a tan avanzada edad se vea obligado a rebuscar en la basura uno de los pocos placeres que le quedan en la vida. Me ha dado lastima que un anciano busque un cigarro en la basura. No solo por lo atado que debía de estar a su vicio, como para perder parte de su dignidad rebuscándolo entre desperdicios. Me ha dado pena que un señor de setenta y pico años, un hombre que nació en la posguerra, que seguramente conoció el hambre y la privación en inviernos de mucho frío y poco carbón, un hombre que probablemente comenzase a trabajar con ocho o nueve años segando o de aprendiz en algún taller, después de trabajar durante casi sesenta años no tenga dinero para un mísero cigarro que alivie sus penas.

Pero esta historia en sí no es triste. Lo triste es que los últimos meses no es el primero que veo. Y este era el que mejor estaba. Son ya varias personas las que he visto rebuscando a plena luz del día en los cubos de la basura. Buscando tesoros macilentos, una mandarina mohosa, un trozo de pan correoso. Y no solo viejos de míseras pensiones, victimas de patrones que quisieron cotizar lo mínimo y de un Estado de grandes calculos y poco amor por sus ciudadanos. También gente de treinta o treinta y cinco años. Gente en la plenitud de sus fuerzas y facultades, probablemente padres de familia en paro, agobiados por hipotecas. Gente joven que no solo ha perdido el trabajo también en muchas ocasiones el futuro.

Pero no solo me da pena salir a pasear. También me da miedo. Me da miedo porque no hago nada más que cruzarme con gente de mi edad, gente joven, que como yo quema el tiempo diario paseando en lugar de trabajando. Y me da miedo por la gente que busca en la basura. No me da miedo porque me vayan a robar, no son delincuentes, son gente como yo, del barrio. Gente humilde y honrada, mucho más honrada que alguno que están ahora en su despacho con camisa de seda y las llaves del BMW en el bolsillo. Gente que ha perdido su trabajo, muchos de ellos chavales a los que cegaron los espejismos de un trabajo seguro cuando a los dieciséis años dejaron los estudios para ir a la obra. Otros, profesionales cualificados, con sus módulos Formación Profesional o sus carreras. Por ello no me da miedo que me roben, al robo no impulsa la pobreza. Al robo impulsa la avaricia y al falta de escrúpulos. Pocos son los se ven forzados a robar por necesidad a otra persona, antes pedirán, irán a la iglesia o alguna Ong. Y de tener que robar será una trozo pan en algún supermercado. Lo que me da miedo es que esa gente que rebusca en la basura son gente como yo. Gente en la que me puedo convertir mañana mismo.
Hemos vivido mucho tiempo ignorando la pobreza, designándola eufemísticamente como "cuarto mundo". Pobres borrachos o enfermos mentales que dormían en un cajero automático. Seres despreciables que huelen mal.
Pero esa imagen de la pobreza nunca fue cierta y hoy menos que nunca. Estos pobres en mucho casos no beben, buscan trabajo, pero ¿como encontrarlo sin casa y sin ropa limpia? Algunos han acabado así tras alguna depresión, otros son padres divorciados que no pueden costearse vivir solos, y cerca del 10% tiene estudios universitarios.

Pero no es solo esa pobreza. Según el informe Exclusión y desarrollo social 2012 de Foessa el 22% de los hogares españoles están por debajo del umbral de la pobreza. La quinta parte de la población española. Es fácil que esa brecha aumente. Quizá ese 22% todavía no busque en la basura, quizá todavía no vivan en la calle, aunque muchos han perdido sus hogares y han sido recogidos por familiares. En otros casos comparten piso varias familias. Sencillamente es gente en paro. Gente honrada y trabajadora que han perdido su trabajo. Pero no pensemos en gente que opto por el camino fácil de no estudiar y ganar dinero trabajando en cualquier cosa.  Hace poco un responsable de Caritas en Murcia declaraba, no solo el aumento de persona atendidas, (millón  y medio en 2010) sino también el cambio en el perfil; pequeños empresarios que han quebrado, autónomos sin trabajo y parejas con estudios superiores en paro que no pueden pagar la hipoteca.

Es por eso por lo que me da miedo salir a pasear entre gente que rebusca en la basura, por sé que quizá mañana yo, o alguien que me importe, puede acabar igual.

lunes, febrero 27, 2012

La protesta de los marginados: Multilateralismo europeo y el papel de España


Hace unos pocos días una serie de países, entre ellos España, envío a la UE una carta solicitando medidas de estímulo económico. Lo cierto es que lo primordial para poder pagar la deuda es conseguir que la economía crezca y aumenten los ingresos. Cosa que precisamente no logran los recortes al suponer estos una disminución de la demanda agregada. No obstante no voy a detenerme a analizar la pertinencia económica de esta petición. Para ello ya hay magníficos economistas que seguro que lo hacen con una base más sólida que la mia. Yo me voy a fijar en el aspecto político del asunto. Lo cierto es que considero que esta carta va más alla de una reivindicación economica, es una reivindicación política, un puñetazo sobre la mesa, o por lo menos un zapatazo al puro estilo Kruschev. Hasta este momento la dirección de Europa frente a la crisis la estaban dictando al unísono Francia y Alemania. El viejo eje París- Berlín. En un principio puedo entender esta ya vieja alianza. Al fin y al cabo son las dos potencias más importantes de la Europa continental y parece comprensible, que en consecuencia, aspiren a ejercer su liderazgo sobre la Unión. No obstante este liderazgo es percibido por parte de muchos países europeos y desde luego de la población española como injusto . Diría más, no creo que sea muy acorde al espíritu europeo que dos países dirijan a su antojo una organización formada por veintisiete estados soberanos. De hecho tampoco parece muy justo que solo dos países dirijan la unión monetaria, cuando somos diecisiete estados los que compartimos moneda. (sin tener en cuenta que también utilizan el euro el Vaticano, Mónaco y San Marino) Pero no solo creo que el hecho de que dos estados se autoproclamen gobernadores de Europa es injusto. Creo además que el argumento de ser las grandes potencias comienza a flojear. Lo cierto es que Alemania supone cerca del 20.5% del PIB de la UE y Francia algo más del 16%. En total un 36,5%, cantidad nada desdeñable. Pero un tercio de la economía no puede decidir alegremente sobre el otro 66%. De hecho ha habido tres países que han sido ignorados bastante alegremente, Reino Unido, Italia y España, cuando entre estos tres países forman un 35 % de la riqueza comunitaria. De hecho no solo se les ha ignorado, sino que Italia y España son tutorizados como si de niños tontos se tratase.

Visto lo visto esta carta me parece especialmente importante. Por un lado se dirige a la Comisión Europea, el teórico ejecutivo europeo que es quien a de gobernar la UE. Es por tanto una reclamación de un fin del fin de este directoria autoproclamado para volver a los cauces de gobierno acordados e instituidos legalmente. Es también (a mi juicio) por parte de los tres países grandes (España Reino Unido e Italia) la petición de la vuelta a un multilateralismo, un intento de restablecer un sistema de equilibrio entre los cinco grandes. Sistema éste de equilibrio entre las grandes potencias que históricamente a resultado el más adecuado para garantizar una convivencia pacifica en el plano internacional, en definitiva el consabido equilibrio de poder. Cierto que esta carta no solo ha sido firmada por estos tres países sino por un total de doce, algunos de ellos, que calificare de potencias medianas dentro del seno de la UE por diversos aspectos, tales como Países Bajos, Suecia, Finlandia o Polonia. Y también por otros países más pequeños que no quieren verse totalmente eclipsados. En definitiva creo que esta carta es ante todo un toque de atención, la reclamación de que el poder deje de estar monopolizado por dos países a los que nadie ha reconocido como gobernadores de Europa.

Y debo decir que me siento especialmente contento de que España sea uno de los países que ha impulsado esta carta. Como español tengo muchas veces la impresión de que España es un país con complejo de inferioridad. A veces en relación con Europa parece que nuestra única política sea darles la razón a Francia y Alemania.  Como si ellos por estar en el centro fuesen Europa y nosotros un trocito de África al que han dejado entrar y que a cambio tiene que hacer la pelota. Quiero reivindicar desde aquí el papel de España. Nuestro país es un país tan europeo como cualquier otro. París-Berlin no tiene el monopolio sobre que es Europa. Tan europeas son las decisiones e intereses alemanes como los españoles, los británicos, o los de cualquier otro estado miembro desde Letonia hasta Malta.

España es Europa, lo es geográficamente, lo es culturalmente y lo es históricamente. De hecho la contribución histórica y cultural de España a la conformación de lo que hoy es Europa es considerable. Me atrevería a decir que Europa sin España no hubiese sido la misma le pese a quien le pese. Y no solo eso, quiero reivindicar la importancia actual de España y su peso en Europa. España a día de hoy es el quinto país de la UE por PIB (un 9%), el quinto país más poblado con más de cuarenta y siete millones de habitantes (9,5%) y el segundo país con mayor extensión territorial (11,5 %). Estamos pues ante un país relevante, con sus carencias sí, pero que puede hablar en Europa sin complejos, siendo consciente de sus limitaciones, pero también de sus potencialidades. Quizá no sea nuestro mejor momento, pero siendo sinceros tampoco es el peor de nuestra historia. Va siendo hora de tomar conciencia de que somos y de que podemos llegar a ser.

martes, febrero 14, 2012

La mentira del avaro


Voy a hablar en este breve articulo de una polémica parte de la reforma laboral aprobada mediante decreto ley por el gobierno español. Esta reforma contempla la posibilidad de que el empresario de manera unilateral modifique las condiciones de trabajo del empleado en categoría horario y salario. Con la única condición de que la empresa tenga una disminución de ventas, ni siquiera se exige que tenga perdidas.

En primer lugar esta medida me parece una barbarie jurídica que tira por suelos la figura del contrato laboral. El contrato como acuerdo entre parte debería de ser modificado únicamente por acuerdo entre las mismas. En cambio ahora el empresario puede de forma unilateral modificar aspectos esenciales recogidos en el mismo. Vemos pues que el trabajador queda a completa merced del capricho del patrón, cual siervo de la gleba al capricho de su señor feudal. Estamos caminando de un estado social democrático y de derecho al feudalismo más  abominable.

¿Y a que se debe esta patada a la dignidad y los derechos del trabajador? Pues aun planteamiento muy simple, si la empresa va mal, esta bajará los salarios a sus trabajadores, los costes de producción serán menores y aumentaran las ventas. En definitiva se pretende un aumento de la productividad. No obstante este planeamiento económico, muy elegante por su sencillez adolece de sostenerse sobre principios erróneos.

España no puede buscar su productividad mediante la rebaja da salarios. La productividad basada en mano de obra barata es el modelo de una enorme dictadura llamada China. Y España ni puede llegar a bajar sus salarios tanto como para competir con China, ni los españoles lo desean, ni nadie en su sano juicio defendería la búsqueda de la competitividad mediante el abaratamiento de la mano de obra. Nadie en su sano juicio salvo el actual gobierno.

No nos llevemos a engaño, algunos de los países más productivos de nuestro entorno, (Alemania por ejemplo) tiene salarios mucho más altos que los españoles. Y no solo eso, trabajan menos horas.

El problema de la falta de competitividad en España es la molicie de la clase empresarial. Tenemos una clase empresaria peligrosamente asentada en la cultura de la subvención; en la cultura de las bonificaciones a la Seguridad Social y de las deducciones fiscales. Tenemos una clase empresarial incapaz de innovar. Si siempre nos quejamos de la falta de I+D en España, no olvidemos que la parte del león de esa inversión es pública. La empresas de este país no saben lo que es el desarrollo. Y tampoco la innovación. En lugar de buscar nuevos productos, nuevas formas de producción o sencillamente exportar. Se conforman en un inmovilismo rentista cual nobles terratenientes de siglos pretéritos. Ya es hora de dejar de cargar el peso del país en los maltrechos hombros de una clase trabajadora cada vez más depauperada. Si ya hay un 25% de españoles al borde la pobreza, ¿que pasara si se bajan salarios? Es hora de que los empresarios “muevan el culo”. En lugar de abaratar los salarios la reforma laboral lo que debe de obligar por ley es a destinar un alto porcentaje de los beneficios a que se reinviertan en la propia empresa, y parte de esa inversión que se haga en I+D+i o en búsqueda de nuevos mercados. Solo estimulando u obligando a que se mueva la inversión puede una economía levantar cabeza y crear empleo.

domingo, febrero 05, 2012

Nada nuevo bajo el sol....


Hoy voy a hacer un viaje al pasado. Si fuera físico quizás hubiera inventado una maquina de viajar en el tiempo, como no lo soy voy a coger un libro de historia. Y lo bueno de un viaje al pasado es que nos hace darnos cuenta de cosas que nos resultan difíciles de imaginar. Y quiero comenzar hablando de un invento, probablemente el mayor invento de la historia de Europa: El Estado.

Sí, el estado es un invento. A todos no parece los más normal del mundo, hemos nacido en uno, y el planeta entero (salvo la Antartida) está cubierto por cerca de doscientos estados. De hecho muchas de las guerras actuales y de los dos últimos siglos han sido porque un grupo de personas han decidido que querían su propio estado. El estado ha sido y sigue siendo el invento de moda. ¡Todo el mundo quiere uno! La verdad es que el estado es un invento “nuevo” un invento del siglo XV. Parece una epoca muy lejana pero en realidad no hace tanto. Quinientos años no es mucho para la historia. Hay gente que vive cien o más. Quinietos años son cinco abueletes muy longevos. Y la verdad, vamos a ser un poquito egocéntricos, el estado es un invento español. Lo teoriza un sobre todo un tal Maquiavelo, pero los que hacen el experimento son unos señores que se llaman Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón. Estos señores crean una administración profesionalizada y centralizada, una hacienda bien estructurada, un ejercito propio y una diplomacia. En definitiva acaban con el feudalismo y crean el Estado. Gran invento

Pero en el siglo XV se inventa otra cosa; el capitalismo financiero y comercial. Hasta entonces la economía era básicamente agrícola y el principal medio de producción, la tierra ,era propiedad de grande nobles. La industria empieza a desarrollarse, pero esta muy reglamentada por los gremios, la medieval era una sociedad muy organicista. Pero empieza a desarrollarse el comercio. Hay que traer especias de oriente, oro de África y, por ejemplo, en España vender lana a Flandes y comprar tela. Esto hace que surjan los primeros capitalistas comerciales. Ricos burgueses que compran o alquilan barcos y montan expediciones. Y claro para eso hace falta dinero. Y esto hace que surjan los modernos banqueros. Ya existían antes, sobre todo judíos, entre cristianos no estaba bien visto cobrar interés por el dinero prestado. Así nace pues el primer binomio capitalista entre comerciante y banqueros. Sobre todo en Italia y Flandes.

Pero nuestros modernos estados, tienen un vicio muy feo. Hacerse la guerra por dominar Europa y América. Han creado ejércitos propios y permanentes que hay que mantener. Y son ejércitos caros, ya no es una espada para toda la vida. Ahora son arcabuces y cañones. Y la pólvora y las balas son caras. El caso es que alguien en España tiene una idea genial, pedimos dinero prestado para el ejercito y pagamos la deuda y los intereses con el oro de América. ¿Resultado? España declara la bancarrota tres veces durante el reinado de Felipe II. Ya veis el capitalismo no había casi salido del huevo y ya hace arruinarse al imperio más poderoso sobre la faz de la tierra.

Cinco siglos después, esa España, que para ser sinceros debe muy poco dinero a día de hoy, esta amenazada por los mercados. Igual que su amiga Italia. Y ya han sucumbido Grecia, Irlanda, Portugal....

Hay que ver lo poco que cambia la historia en quinientos años. Y parecían muchos años al principio de este articulo.

jueves, enero 26, 2012

¿Crisis de valores?

Hoy aunque sea de pasada voy a hablar del Papa. Puede que sorprenda a algún lector, pero al fin y al cabo es el líder de una organización con más de dos mil años de historia y millones de seguidores. Y aun independientemente de eso un catedrático con un cerro de libros a las espaldas merece ser escuchado, se esté o no de acuerdo con su doctrina o su figura.

De lo que quiero reflexionar es de una afirmación repetida muchas veces por el Papa y por otros altos miembros de la Iglesia. Y es que estamos no solo ante una crisis económica sino también ante una crisis de valores. Si yo fuese un marxista clásico (que no lo soy) diría que los valores de una sociedad dependen de su estructura económica y que se acabaran adaptando a ella. No obstante a parte de a Marx, también estudie a Weber, el cual nos decía que los valores de una sociedad, derivados en buena parte de la doctrina religiosa dominante, influyen en el desarrollo económico, siendo el espíritu protestante una puerta abierta al capitalismo.

Desde luego la religión mayoritaria marca los valores de una sociedad, incluso a los miembros de esas sociedad que no comparten esa religión. Por ello el capitalismo y la economía en general no es igual entendida por un japonés, un español o un estadounidense. Si algo diferencia al protestantismo y al catolicismo es la distinta forma de ver la riqueza. Para parte del protestantismo la riqueza en la tierra es positiva. La obtención de la riqueza es fruto del trabajo y de la virtud. El triunfador en la tierra es un triunfador n el cielo. El pobre lo es por vago y pecador. A ello hemos de sumarle la creencia calvinista de la predestinación según la cual el destino del hombre, su salvación o condenación, ya esta decidido en el momento de su nacimiento.
Para el catolicismo la riqueza en la tierra es fuente de pecado, el hombre no debe de atesorar riqueza. Y el pobre no lo es por sus pecados, sino por sus circunstancias. El hombre no nace predestinado, va marcando su destino mediante sus acciones, acciones que han de encaminarse a la solidaridad con el más desfavorecido.

Así pues el protestantismo es una religión individualista y el catolicismo una religión social.  La primera es una religión de beber solo en casa y la segunda de ir en grupo de cañas.

Pero en el caso de España y otros países católicos se ha producido, a mi modesto juicio, una inversión de valores. A través de la hegemónica industria cultural anglosajona han ido penetrando una seria de valores protestantes que han ido desplazando los valores tradicionales católicos. El caso es que nos hemos quedado con una mezcla de valores de ambas confesiones que nos convierten en una extraña sociedad sin un sistema de valores claramente articulado. Así pues mientras nuestro sistema de protección social y nuestras normas jurídicas giran a veces en torno a unos valores católicos, tales como la solidaridad familiar o el principio de subsidiariedad, el funcionamiento de nuestra economía, de nuestros empresarios y parte de los trabajadores se vuelva más protestante. El empresario español ha dejado de ser ese patrón paternalista de hace cincuenta años para ser un capitalista voraz y egoísta. El trabajador muchas veces ve al compañero como competidor en guerra de rapiña por las migajas del patrón, tales como ascensos. Y muchos trabajadores creen que lo importante es el esfuerzo individual y que este trae el triunfo, sin tener en cuenta que no todo el mundo tiene las misma capacidades o oportunidades, se rompe así una conciencia o solidaridad de clase. En definitiva hemos importado una serie de valores protestantes que favorecen el crecimiento y la competitividad, sin importar sus valores morales y relegando los propios valores morales a un segundo plano. Por ello creo que en efecto estamos ante una crisis de valores. Hemos perdido valores propios de esta sociedad tales como la solidaridad, el sentimiento de grupo o la preocupación por el otro. Lejos quedan esos empresarios de hace cuarenta años que regalaban juguetes por navidad a los empleados con hijos, o que daban una paga extra con ocasión de la boda. El empresario solo ve mano de obra, a ser posible lo más barata que haya, no ve familias que dependen de él, no ve nada más que piezas humanas en su juego, no ve personas sin las que su empresa no saldría adelante. Hemos perdido la noción de grupo, nos hemos vuelto individualistas. Y ese individualismo egoísta es el que esta dirigiendo nuestra economía y nuestra política social.

No quiero decir con ello que debamos de volvernos todos católicos, ni que el protestantismo sea la causa de todos los males, ni que no se pueda ser solidario siendo ateo. Digo que en España estamos en un cambio de valores sociales, que viene de lejos, que hace de nuestra sociedad más egoísta e individualista, y que dicho cambio de valores esta perjudicando de forma material a los más débiles de la sociedad. Por ello es necesaria una reflexión profunda sobre nuestros valores sociales, sobre que sociedad queremos construir y de que manera lograrlo. La salida a la crisis no puede ser un sálvese quien pueda carente de más valores que el propio yo. Necesitamos una vuelta a los valores que nos unen como sociedad.

Supongo que esta reflexión mía puede ser más que discutida, pero eso es lo bueno de la discusión, que enriquece.

viernes, enero 13, 2012

La crisis explicada desde la (ciencia) politica: Magnus Leviatán o el problema de la UE

Si la ultima vez que hable de la crisis hable de fantasmas hoy voy a seguir con los monstruos. Voy a hablar de un monstruo al que podríamos llamar “Magnus Leviatán. O como se le conoce habitualmente Unión Europea.

Cuando hablo de Leviatán, hago claramente referencia al Leviatán de Hobbes. Este filosofo ingles toma la imagen del mítico monstruo israelí pare definir al estado. El estado sería un monstruo creado por los hombres para que atemorizándolos a todos por igual, queden libres de ser atemorizados por otros hombres. O dicho de otro modo para Hobbes es estado es un ser que se crea para en caso de portarnos mal, nos de palos, Así todos tenemos miedo a los palos del estado y podemos vivir sin el miedo a que el vecino nos infle a leches.

Cuando escribiendo sobre la crisis hablo de Magnus Leviatán para referirme a la UE creo que empelo bien este calificativo. Pocas cosas puede darle más miedo al trabajador de a pie que una decisión económica de la UE. A parte de ser un monstruo creado a base de veintisiete Leviatanes.

Con la UE hemos creado un mercado común, una moneda común, regulación económica común etc. Pero hay dos cosas que no hemos creado; un gobierno común y un pueblo europeo. Se que estas afirmaciones son controvertidas pero las defenderé; No tenemos u n gobierno común, o por lo menos no en el sentido de un gobierno democráticamente elegido común. La UE la gobiernan un Consejo formado por los jefes de estado y de gobierno, a los cuales se les a elegido únicamente para gobernar su país, un parlamento con pocos poderes, elegido pensando más en calve nacional que europea, y cuyos partidos políticos hablan durante las elecciones europeas, más de los problemas domésticos que de una visión de Europa. Y el autentico ejecutivo europeo que es una comisión puesta a dedo por el Consejo. En definitiva, no tenemos unas elecciones con partidos que discutan de Europa y de las cuales surja un Presidente europeo democráticamente elegido. Por tanto lo que prima en Europa son los intereses de los países que la integran. En ocasiones poco o nada importa el interés de Europa, sino el de Reino Unido, Alemania o Francia.

Y tampoco tenemos un pueblo europeo, quizás la cosa este cambiando poco a poco con iniciativas como las becas Erasmus, pero a día de hoy la gente se sigue sintiendo más español, sueco o húngaro que europeo. Amen de la dificultad para entenderse en un espacio con veintitrés lenguas oficiales (más las no oficiales).

En definitiva aquí cada gobierno y cada pueblo mira por su propio interés. Seamos realistas, al gobierno alemán lo único que le importa es que la crisis del resto de países no le afecte. Por ello le preocupa que el déficit se reduzca a ultranza. Nada le importan los enormes sacrificios y el inenarrable deterioro de la calidad de vida y de derechos que estamos sufriendo españoles, griegos, portugueses, irlandeses etc.

Y lo peor de todo es que el ciudadano griego o español esta indefenso antes ese Magnus Leviatán. Las soluciones draconianas a los problemas, que solo hacen engendrar nuevos problemas a la población, vienen de Europa. Y la respuesta del ciudadano, si no quiere ser aplastado por la indiferencia, ha de ser europea. Hemos de entender que los problemas de un ciudadano griego no son diferentes a los que sufre un italiano, y mañana quizá un francés o un alemán. Hemos de luchar por una Europa social, como un pueblo europeo unido. Hoy una huelga general no es nada, y menos en un país geográficamente apartado. Hoy la huelga, la reivindicación, el sindicato, la manifestación han ser europea. Los europeos hemos de unirnos como pueblo y decidir democráticamente como queremos vivir, con que derechos y con que forma de organizar la economía. Y esta es la única manera de conseguir una Europa unida y cohesionada.
De otra manera, con el actual sistema, lo único que se consigue es que lo mejores trabajadores huyan despavoridos a aquellos países de Europa con mejores condiciones de vida y más derechos sociales, dejando a los países periféricos sin la materia gris capaz de hacerles crecer. Se acentúa de esta manera los diferentes niveles de desarrollo en Europa. Los estados han de competir ofreciendo las mejores calidades de vida a los trabajadores y no recortando sus derechos. Y esta competencia a de desarrollarse en un marco común, en el que se garantice unos mínimos sociales a todos los trabajadores de la UE. Si hemos de vivir juntos habremos de hacerlo en las misma condiciones. Si no sucede así, si unos países ofrecen grandes calidades de vida y otros miseria, el único futuro que le espera a Europa es su desintegración.

miércoles, enero 04, 2012

Haremos las cosas a derechas, ¿pero a cual?

Aunque prometí hacer varios capítulos para explicar(me) la crisis desde la política, voy a hacer un impás a fin de hablar de la derecha. Que al fin y al cabo es la que nos gobierna en España. Debo de aclarar que a mi los términos de derecha e izquierda no me gustan demasiado. Y con ello no pretendo hacer el juego a los que dicen que derecha e izquierda no existen y que debemos guiarnos por una verdad científica aséptica. Las ideologías existen, no son baladíes y desde luego en Ciencias Sociales se pelean varios paradigmas, con lo que la verdad no es siempre univoca. (si bien la ciencia debe de guiar nuestros pasos) Pero como decía no me gustan los términos derecha e izquierda. Y no me gustan por que son un cajón de sastre en el que todo cabe. En el cajón izquierda podríamos encontrar desde anarquistas, comunistas, socialistas o esa cosa rara llamada “progre”. En la derecha pasa igual desde nacionalistas, fascistas, liberales, monárquicos etc. En todo caso hablaría de derechaS e izquierdaS. Pero como decía, ya que nos gobiernan voy a hablar de las derechas.

No será este una análisis profundo, para eso doctores tiene la academia (generalmente mal pagados) En general podemos decir que en Europa hay tres derechas; la liberal, la conservadora y la democracia cristiana. En el caso de España también, pero se aglutinan prácticamente en un solo partido. Daré una explicación breve:

Liberales: Los liberales son unos señores cuyo nombre nos suena a todos de los libros de historia. Eran uno señores muy majos que luchaban a base de revolución contra la tiranía del absolutismo e inventaron una cosa que se llama democracia. La verdad es que esto último es mentira, la democracia la inventaros los griegos y hasta el siglo XVI fue un sistema político presente en el mediterráneo. Los liberales inventaron el liberalismo político, sistema en el que votaban los propietarios con determinado nivel de renta. El resto era el pueblo y desde luego no se contaba con el para nada. Podemos decir que echaron a patadas del parlamento a nobles y obispos (que eran nobles puestos a dedo) y se lo quedaron ellos solos. E inventaron la economía liberal que es la que rige el mundo. Y sus idea hoy son más menos las del siglo XIX, cuanto menos estado mejor y que la economía y el dinero lo rijan todo. Si no tienes dinero será por que eres un vago o una raza inferior. Nada debe oponerse al funcionamiento del mercado.

Conservadores: Pues a pesar del nombre no tiene nada que ver con las latas de conservas. Aunque son gente que les gusta conservar las cosas. Son gente de moral tradicional, reacia al cambio y que teme las ideas nuevas por las posibles consecuencias adversas que puedan tener. En lo económico (como casi todo el mundo) aceptan las teorías liberales aunque no de forma tan drástica. No son grandes defensores de la economía social ni del estado del bienestar, si bien su liberalismo se impregna de cierto paternalismo hacia el obrero, en parte por miedo a disturbios, o como ellos pusieron de moda por miedo a “que quiebre la paz social”

Demócrata Cristianos: Estos en España empezaron muy fuertes con una cosa que se llamo la UCD. Pero les vino una crisis y cerraron el chiringuito. Hoy habitan en casi cualquier partido si bien más en el PP. Son unos señores convencidos de la bondad del sistema democrático y de acuerdo con sus valores cristianos con la consecución de una sociedad más justa, lo cual les hace firmes defensores del estado del bienestar En aspectos morales suelen ser conservadores (los que no lo son tanto pues pasan del PP y se van a partidos de izquierda)

Como decía estas tres “razas” habitan en el partido de gobierno en España. De hay que no sea raro ver como en el PP se dan palos unos con otros (aparte de las lógicas luchas por el poder) La pregunta es ¿cuál de estas derechas nos gobierna? Dependiendo de ello la salida a la crisis puede ser de una manera o de otra. El Sr. Rajoy se declara católico espero que caiga en la democracia cristiana y defienda el bien común, pues como dice la Iglesia: “La persona concreta, la familia, los cuerpos intermedios no están en condiciones de alcanzar por sí mismos su pleno desarrollo; de ahí deriva la necesidad de las instituciones políticas, cuya finalidad es hacer accesibles a las personas los bienes necesarios —materiales, culturales, morales, espirituales— para gozar de una vida auténticamente humana. El fin de la vida social es el bien común históricamente realizable.”(Doctrina Social de la Iglesia Catolica)

lunes, diciembre 19, 2011

La crisis explicada desde la (ciencia) politica: Una historia de fantasmas

Un fantasma recorre el mundo el fantasma de la crisis. Supongo que habrá quien se de cuenta que estoy plagiando el inicio del Manifiesto Comunista, cuando Carlos comienza su libro con la frase “Un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo”.

Voy a empezar este cuento de fantasmas con el segundo, que fue el primero. El fantasma del comunismo. Allá por el siglo diecinueve unos señores en Reino Unido se inventaron una cosa que vino a llamarse liberalismo. En un primer lugar el liberalismo llego a la tierra, y lo que eran tierras comunales, de todos fueron vendidas a particulares para que sacaran mayor rentabilidad a la tierra. Y funciono, pero a cambio un montón de gente se quedo sin tener de que vivir. Y esa gente emigró, Emigro del campo a la ciudad, donde esos mismos liberales, ayudados por la revolución industrial empezaron a montar fabricas y fabricas. En ellas acabaron trabajando hombres, mujeres y niños (como hoy en mucho países) sin ningún derecho laboral (hoy cada vez tenemos menos) y con jornadas de diez o doce horas (jornadas de diez horas, seguro que alguno le suena trabajarla y cobrar solo ocho)

El caso es que los obreros empezaron a invocar fantasmas, fantasmitas más bien, socialismos utópicos, colectivistas reformadores sociales...etc. Y estos fantasmitas fueron asustando a los liberales y les iban arrancado concesiones sociales. En España algunas tan importantes como la “ley de la silla”. Pero llega la hora de las brujas y un gran y poderoso fantasma se manifiesta allá por 1917 en Rusia. Y a los liberales les entra el miedo, les entra el miedo a la revolución. Y comienzan a hacer concesiones a regañadientes. Pero el fantasma crece y aumenta su poder y a partir de 1945 no solo es capaz de apoyar una revolución en cualquier parte del mundo si no invadir buena parte del mismo. Y los liberales europeos se hacen caca. E inventan una cosa mágica llamada “Estado del Bienestar” este les permite seguir con sus negocios, dar ala población los derechos y libertades propias de una democracia y una protección social inédita hasta el momento. A pesar de los sufrimientos inenarrables de pueblo soviético, en Europa Occidental, con la URSS vivíamos mejor. Pero nuestro fantasma se desinfló, o lo cazaron los cazafantasmas o le exorcizaron o vaya usted a saber que le paso. El caso es que desapareció.

Y hubo unos años en que vivimos sin fantasmas. Por que aun había miedo en el ambiente. Pero ahora los descendientes de los liberales del siglo diecinueve han traído su fantasma. El fantasma de la crisis. Y ese fantasma hace que le tengamos miedo al paro, al hambre a estar desamparados. Y aprovechan nuestro miedo para desmontar ese estado del bienestar que montaron a regañadientes. Y nos dicen que el fantasma tiene sus propias reglas y que hay que obedecerlas. Pero es mentira.

Es mentira por que la economía es una actividad humana y por tanto corresponde al hombre decidir como organizarla. Y el liberalismo actual del fantasma es solo uno de los modelos posibles. El si optamos por organizar la economía de una manera o de otra es una decisión que se toma libremente y que afecta al conjunto de la sociedad; es decir es una decisión Política.

Y en política hay algo que lleva siendo verdad desde que el hombre es hombre. Quien impone sus decisiones es quien impone el miedo. La base de la política no es la coerción como se suele decir, es el miedo a la coerción. No hace falta que la policía de palos, basta con que amenace con darlos. Por tanto quien controla el miedo, quien dirige el fantasma, tiene el poder. Es hora ya de exorcizar a su fantasma y volver a convocar al fantasma de pueblo. Que el pueblo gobierne para sí. Porque como dijo un liberal (Abraham Lincoln) La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

jueves, diciembre 15, 2011

¿Por que no me gusta la navidad? 1

Titúlo esta entrada como el número 1 porque no descarto una segunda.

A mi no me gusta mucho la navidad. No es que me recuerda ausencias de seres querido ya difuntos, como le ocurre a mucha gente. No me gusta la navidad por lo que representa hoy en día.

En primer lugar es poco menos que una feria, en el sentido de un mercado. Todo son anuncios de compra, compra y compra. Y la verdad, me hastía, semejante bombardeo propagandistico. Es la voragine de la gula, el edonismo, la avaricia. El afan por acaparar todo. Es como una carrera contra reloj por comprar, por consumir y por comer. Kilos de más, cuesta de enero, resacas inolvidables, ese es el legado navideño. Y con suerte alguna discusión familiar.

Pero lo malo de este mercado no acaba ahí, cual feria medieval supone un aglomeración tremebunda de gente y carteristas. Si alguien a estado en Madrid, en la calle Preciados o la Plaza Mayor en esta fiestas sabe a que me refiero. Odio las aglomeraciones y esto de avanzar un metro en diez minutos es algo que me supera

Y el segundo gran motivo por el que no me gusta la navidad es por lo que yo denomino el dogma de la felicidad. Me refiero a esa especie de obligación de ser feliz. Parece que uno tiene que ser feliz por decreto-ley. Y buena parte de las personas tenemos motivos para no ser felicces o por lo menos no con esa radiante alegria hollywoodiense. No voy a caer en el topico de los negritos que pasan hambre, que tambien, pero el que no esta enfermo, tiene un familiar enfermo, el que no está en paro, el que no, no llega a fin de mes. Hipotecas, embargos deudas etc. Pero uno tiene que estar radiante de felicidad por que es 25 de diciembre, como todos los años.

En resumen la navidad consiste en una fingida felicidad ocultada bajo una montaña de consumismo desenfrenado y el cegador resplandor de millones de luces de bajo consumo. Si la conciencia habla, ya habra un Papa Noel bailón cantando un villancico en inglés.

Quiero ahora reflexionar sobre que era originariamente la navidad o incluso que deberia de ser hoy en dia. (soy un tipo conservador en muchos aspectos) La navidad es una fiesta cristiana, en la que se conmemora la natividad de Jesus de Nazaret. Profundizare sobre este hecho. Para un cristiano la navidad conmemora el nacimiento, nada menos, que de Dios. Y no hablamos de un Dios nacido en las mieles del Olimpo. Hablamos de que Dios se hace hombre, con todos los sufrimientos que la humana condicion apareja. Y lo hace por amor al genero humano. Y ese Dios no nace en un palacio. Nace en un establo, al calor del estiercol y el perfume del orín de una mula y un buey. Nace en la más absoluta de las miserias rodeado de alimañas, pulgas y garrapatas. Desde luego lejos del oropel consumista de hoy en día. Y en cuanto a la felicidad, la felicidad del cristiano es la felicidad del que se sabe amado, la felicidad del que sabe que la persona que le ama es capaz da hacer el mayor de los sacrificios por él. La felicidad de la navidad es la felidad que tiene el cristiano por sentirse amado por Dios. Es la felicidad que nace con el nacimiento de la esperanza. La navidad deberia ser por tanto la alegria de sentirse amado y siguiendo el ejemplo de Cristo amar a los demas. Y habria de vivirse, no en la extrema pobreza, pero si desde la sencillez y la humildad. A eso es a lo que le llamo yo espiritu navideño. Un espiritú que a de ser sincero, de sincero apoyo a los demas. No de esa fingida caridad que engaña la conciencia con respecto al despilfarro que llebamos a cabo. No de esa caridad que deja caer las vueltas del gran almacen a uno de esos mendigos que en estas fechas sorprendentemente abundan más que de construmbre (al igual que los anuncios de Ong, buena epoca para el marketing social, pero ese es otro tema.) Es el espiritu de amar al projimo, de dar una limosna, sí, pero tambien de no odiar al compañero de trabajo o a la suegra, de dar las gracias con una sonrisa, de ceder el asiento en el metro, de no dar codazos en el metro. De ser humilde y ver en el otro a alguien tan importante como uno mismo. Esa es a mi juicio la verdadera navidad, la navidad que deberian de vivir los cristianos. Y los que no lo sean, si deciden celebrar una fiesta cristiana, al menos que no pierdan de vista el espiritú de la fiesta en sí.