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lunes, enero 07, 2013

Como diria Gerard Depardieu ¡viva Rusia!


Debo decir que estoy no solamente sorprendido sino también indignado con el hecho de que el señor Gerard Depardieu sea ciudadano ruso. Lo que me indigna obviamente, no es que quiera ser ruso. Tampoco me indigna el hecho de que quiera pagar menos impuestos, me parece algo normal, y si bien creo que es una actitud profundamente insolidaria por su parte, tanto para el esto de conciudadanos, como hacía su país, también puedo entender que un gravamen del 75% como proponía el Presidente Sr Hollande es excesivo en un país, al fin y al cabo, capitalista.

Lo que indigna es la facilidad con la que el Sr. Depardieu consigue la nacionalidad. Seguro que un emigrante pobre no tiene la más mínima posibilidad, en cambio este señor elige pasaporte al mejor postor. Sí, estamos en un sistema en el que el dinero es más volátil que nunca. Con solamente pulsar una par de teclas en el ordenador uno puede mandar una fortuna a miles de kilómetros de distancia. Por supuesto a un paraíso fiscal donde no sólo no tributara prácticamente nada sino que además nadie se interesara por el origen del dinero. Se dinero blanco o negro, no somos racistas con el dinero.

Y esta facilidad hace que los estado compitan por mantener el dinero de los multimillonarios depositados en sus países. Hay una especie de guerra por bajar impuestos para millonarios y grandes empresas, el caso arquetípico el de la rescatada Irlanda, país que creció a velocidad de vértigo gracias a ser la puerta de entrada al mercado de la UE, en la que menos pagabas por entrara, y es que su impuesto de sociedades era el más bajo de toda la unión. Lastima que todo lo que suba, baje. España no se queda atrás. El escandaloso y repetido caso de las SICAV es de sobra conocido. Son una especie de fondos de capital cuyos beneficios tributan al 1%. ¿Quiere montarse una? Es muy sencillo sólo necesita a noventa y nueva personas más y juntar entre todas 2.400.000 €. O dicho de otro modo necesita usted 2.400.000 € y noventa y nueve pobres que añadan la firma y algo de calderilla.

En definitiva, en este mundo de capitalismo financiero globalizado vivimos una especie de constante puja por que las fortunas se queden en suelo patrio. Y en la puja vale todo, bajar impuestos, amnistías fiscales, ofrecer la nacionalidad rusa o en España el permiso de residencia si te compras una casa de clase media. Los estados se bajan los pantalones de forma descarada ante el capital.

Sé que no es algo fácil evitar la salida de capitales, como digo solo hay que teclear medio minuto en el ordenador y mandar millones a una isla del pacifico, o a sitios tan raros y tan lejos de Europa como Andorra, Suiza o Gibraltar. Está claro que no podemos llenar las fronteras de Robin Hood registrando los cofres de los carruajes en busca de monedas de oro. Y aunque pudiéramos conseguiríamos poco. (que algo conseguiríamos, no habrá cofres de oro, pero el maletín de billetes no es una mera leyenda urbana).

Y lo peor es que no es nuevo, desde esa antigua Roma de patricios, hasta hoy en día los ricos han tenido la capacidad de instrumentalizar el Estado. Desde controlando órganos legislativos hasta comprando amnistías fiscales a golpe de chequera, o mejor dicho comprando un título nobiliario a golpe de buenos reales de vellón. Y aunque fastidie es casi inevitable, el dinero es poder. Y es un poder suficientemente grande para controlar al estado. O era así hasta hace poco, para evitar que el estado se corrompa en beneficio del rico se invento una cosa llamada democracia, por la cual el poder pertenecía al pueblo, a un pueblo que por su sólo número era imposible de corromper. Quizá algo esté fallando en el mecanismo.


viernes, noviembre 09, 2012

El capitalismo mata


Estimados lectores, perdón por el retraso, pero está siendo una época ligeramente complicada.  Estaba pensado sobre qué escribir y en mi mente barajaba dos temas; o el crecimiento de la economía alemana y las declaraciones de Wolfgang Schauble o las elecciones presidenciales en USA. Sencillamente quería rendir un pequeño homenaje de agradecimiento a Alemania y USA, los dos países, aparte de España, en los que tengo más lectores. Una pequeña forma de agradecer su confianza.

Pero ha sucedido un hecho que me ha incitado a cambiar el argumento y que justifica el sensacionalista título de este artículo. El hecho es muy simple; una mujer se ha suicidado. Hasta aquí todo normal, aunque no se diga muy alto, el suicidio fue el año pasado la principal causa de muerte violenta en España, por delante de los accidentes de trafico. Ya ven, si viven en España tienen más posibilidades de suicidarse que de ser asesinados. Un motivo de tranquilidad, supongo. ¿Y por qué se suicido esa mujer? Porque alguien llamó a su puerta, alguien que tenía ordenes de desahuciarla de su casa. Habrá quien diga que no hay que ser alarmista, que se trataría de una persona desequilibrada.

Pero el caso es que el pasado 28 de octubre un hombre se tiró por un balcón en Valencia y otro se ahorcó en Granada, sólo unos días después de que un joven se quitase la vida en Canarias.

La situación económica está llevando a mucha gente a la más autentica desesperación, una desesperación y un sufrimiento que puede más que sus ganas de vivir, más que las ganas de disfrutar de un amanecer, de la sonrisa de un nieto o de la caricia de su pareja.

Pero no sólo se trata de la situación coyuntural. Se trata de un egoísmo estructural en nuestra sociedad. Egoísmo de unos bancos que insisten en ejecutar desahucios, que insisten en coleccionar pisos que no valen nada y que sólo le traerán perdidas (que soportamos todos con nuestros impuesto). En definitiva el ansia de poseer, el afán de vengar una deuda no cobrada y la inmisericordia ante la tragedia humana. Ello en lugar de renegociar un aplazamiento que permita salir adelante a la familia y cobrar su deuda al banco.

Pero no es el único caso. Entre 2008 y 2009 treinta y seis trabajadores de la compañía France Telecom intentaron suicidarse. Veintitrés tuvieron éxito. El motivo las condiciones de stress laboral en una empresa que en el periodo comprendido entre 2006 y 2008 despidió a 22.000 empleados. Al parecer la compañía pasaba por malos momento y en 2008 “solamente” obtuvo beneficios por valor de 4.100.000.000 €.

Otro caso reciente es el de los suicidios en Foxconn que registró doce suicidios en menos de seis meses. Aclarar que Foxconn es un compañía china que fabrica productos de alta tecnología para varias marcas occidentales, siendo Apple su principal cliente. Parece mentira que una compañía con el poder y los beneficios de Apple traslade su producción a empresas que no valoran lo más mínimo a sus trabajadores, mientras en cambio vende la imagen de ser el futuro y la innovación del planeta. Poco le costaría exigir determinadas condiciones laborales a sus proveedores a una empresa que todo el mundo quiere como cliente. Eso sí, Steve Jobs, es lo mejor que le ha pasado a este planeta desde Walt Disney. (les dejo un enlace muy interesante sobre como opera Foxcnn  http://www.datos-bo.com/Tecnologia/Companias/La-incursion-de-Apple-en-China-Suicidios-y-refugio-del-empleo)

Pero quizá el caso más sangrante sea el de los suicidios en la India, entre 1993 y 200,3 según el gobierno indio, 100.000 campesinos se suicidaron y 16.000 más lo hicieron entre 2003 y 2006. Un total de  116.000 suicidios en una cultura inmensamente amante de la vida, una cifra que se acerca a los 140.000 de la bomba nuclear de Hiroshima. Una situación insostenible que hizo que incluso el Príncipe Carlos de Inglaterra denunciara esta situación. Situación que según muchos se debe a las practicas de la empresa estadounidense Monsanto, unos de los mayores productores se semillas modificadas genéticamente del mundo, y sus presiones sobre los campesinos hindúes. (les dejo un enlace a un documental que toda persona debería de ver http://www.youtube.com/watch?v=zsdLhRFb0hw  )

Así pues lo dije en el título y lo repito, la economía mata, o mejor dicho el capitalismo salvaje y el egoísmo de unos pocos, no sólo matan, sino que además perjudican seriamente la salud de los que estas a su alrededor.