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sábado, febrero 23, 2013

Oropel de baratijas


El otro día estuve en un bazar chino. No en un mini bazar de barrio, de esos en que puedes encontrar revuelta la lejía con un juguete infantil o unas bragas con aspecto de producir urticaria. No, fui a un macro bazar situado en el polígono industrial.

No me gusta ir a comprar fuera del barrio, prefiero el pequeño comercio, no sólo por solidaridad o ideología sino principalmente porque odio esos barrios en los que para comprar el pan tardas diez minutos en coche. No me gustan los desiertos, me gusta salir a la calle y que haya algo de gente. Y eso lo proporciona el pequeño comercio.

Pero el caso es que me habían hablado maravillas del sitio. Y allí me plante dando un largo paseo. El macro bazar estaba situado en una antigua tienda de muebles. Eran nada menos que mil doscientos metros cuadrados de bazar. Enormes e interminables estanterías de la más diversa quincalla aparecían ante uno cual guerreros de Xian en perfecta formación. Era todo un centro comercial, un gran almacén. Nada de lujos, nada de suelos bruñidos, ni cartelones enormes anunciando ofertas, ni esas fotos tamaño gigante de modelos de sonrisa impecable pasando por los perfectos progenitores de serie estadounidense. Tan solo la desgarbada opulencia de una cantidad ingente de artículos. Opulencia, quizá no de artículos de buena calidad, pero si de artículos inagotables. La riqueza en estado puro, no una riqueza de lujosa, sino una riqueza abundante, la sensación de riqueza que produce el pensar que la escasez es inimaginable. Y allí me puse yo a pasear, a perderme entre pasillos. Muchos de los productos era habituales, pero elevados en cantidad a la enésima potencia. Flores de tela reproducían todos los colores del arco iris en un sinfín de especies. También artículos de supuesto oropel, un pequeño mostrador albergaba pesados relojes de pulsera, de gran aspecto y bajo precio, a su lado un refulgir impresionante brotaba de anillos de oro y brillantes, un refulgir tan impresionante que delataba la propia falsedad del producto a leguas. Pero no sólo eso, artículos por mi nunca vistos en un bazar se encontraban allí; cajas fuertes de todos los tamaños, algunas de la altura de un hombre, jaulas para cualquier clase de pájaro o roedor, cañas de pescar junto a cebos y sedales. Todo lo que uno pudiera desear. Y debo de reconocer que me sentí impresionado ante tamaña abundancia.

Al final compre un pequeño bolso de caballero, mariconera le llaman algunos, permítanme que lo nomine como morral o zurrón, más acorde a nuestra buena lengua castellana. El citado objeto era como todo lo que se hallaba allí de pésima calidad y sabía que duraría poco. Y me asaltó un ligero remordimiento. Estaba comprando basura, basura que era tan barata no sólo por la pobreza del material sino también por la miseria que cobraban los obreros que lo fabricaban. Y me sentí culpable. Me sentí cómplice de un sistema de explotación, de mantener con mi compra un sistema de moderna esclavitud, de perpetuar un sistema internacional de capitalismo salvaje en el que las personas se encuentran al servicio de la economía y no al revés. Y me sentí traidor, traidor hacía tanto obrero español que desea poder ganar un salario justo y que se ve obligado a cerrar su pequeño negocio o quedarse en paro frente a esa rapaz competencia asiática.

Y me pregunté qué hacía allí comprando eso. Y rápido halle la respuesta. No podía permitirme comprar productos de calidad y fabricados por trabajadores con salarios decentes. Mi salario no me lo permitía. Yo también era victima de ese sistema de explotación, ya al igual que el chino de la fabrica era explotado por un sistema que apenas me pagaba para malvivir. Quizá fuese un autoengaño para comprar el producto pero sospecho que no. Los asiáticos han ganado. Han decidido vender barato a costa de explotar a su pueblo, para competir hemos bajado nuestros salario y el resultado ha sido una masa de trabajadores europeos mal pagados, que únicamente pueden permitirse consumir los artículos que produce el obrero chino. Mediante la explotación de los suyos han acabado explotándonos a nosotros. Han creado un mercado global enorme pero con bajo nivel adquisitivo, que sí o sí, gira en torno a su barata industria. Y como colofón una pésima calidad que asegure un consumo regular de productos basura. Y me fui triste, lo que parecía una bonita excursión al mundo de jauja fue una pesadilla a la realidad subyacente a este Matrix que disfraza nuestra realidad de abundancia y de una imaginaria superioridad sobre el resto de parte del sistema, cuando en realidad estamos tan sometidos al sistema como el pobre obrero chino. Quizá seamos la pieza mimada del sistema, pero no dejamos de ser una simple pieza.

lunes, enero 07, 2013

Como diria Gerard Depardieu ¡viva Rusia!


Debo decir que estoy no solamente sorprendido sino también indignado con el hecho de que el señor Gerard Depardieu sea ciudadano ruso. Lo que me indigna obviamente, no es que quiera ser ruso. Tampoco me indigna el hecho de que quiera pagar menos impuestos, me parece algo normal, y si bien creo que es una actitud profundamente insolidaria por su parte, tanto para el esto de conciudadanos, como hacía su país, también puedo entender que un gravamen del 75% como proponía el Presidente Sr Hollande es excesivo en un país, al fin y al cabo, capitalista.

Lo que indigna es la facilidad con la que el Sr. Depardieu consigue la nacionalidad. Seguro que un emigrante pobre no tiene la más mínima posibilidad, en cambio este señor elige pasaporte al mejor postor. Sí, estamos en un sistema en el que el dinero es más volátil que nunca. Con solamente pulsar una par de teclas en el ordenador uno puede mandar una fortuna a miles de kilómetros de distancia. Por supuesto a un paraíso fiscal donde no sólo no tributara prácticamente nada sino que además nadie se interesara por el origen del dinero. Se dinero blanco o negro, no somos racistas con el dinero.

Y esta facilidad hace que los estado compitan por mantener el dinero de los multimillonarios depositados en sus países. Hay una especie de guerra por bajar impuestos para millonarios y grandes empresas, el caso arquetípico el de la rescatada Irlanda, país que creció a velocidad de vértigo gracias a ser la puerta de entrada al mercado de la UE, en la que menos pagabas por entrara, y es que su impuesto de sociedades era el más bajo de toda la unión. Lastima que todo lo que suba, baje. España no se queda atrás. El escandaloso y repetido caso de las SICAV es de sobra conocido. Son una especie de fondos de capital cuyos beneficios tributan al 1%. ¿Quiere montarse una? Es muy sencillo sólo necesita a noventa y nueva personas más y juntar entre todas 2.400.000 €. O dicho de otro modo necesita usted 2.400.000 € y noventa y nueve pobres que añadan la firma y algo de calderilla.

En definitiva, en este mundo de capitalismo financiero globalizado vivimos una especie de constante puja por que las fortunas se queden en suelo patrio. Y en la puja vale todo, bajar impuestos, amnistías fiscales, ofrecer la nacionalidad rusa o en España el permiso de residencia si te compras una casa de clase media. Los estados se bajan los pantalones de forma descarada ante el capital.

Sé que no es algo fácil evitar la salida de capitales, como digo solo hay que teclear medio minuto en el ordenador y mandar millones a una isla del pacifico, o a sitios tan raros y tan lejos de Europa como Andorra, Suiza o Gibraltar. Está claro que no podemos llenar las fronteras de Robin Hood registrando los cofres de los carruajes en busca de monedas de oro. Y aunque pudiéramos conseguiríamos poco. (que algo conseguiríamos, no habrá cofres de oro, pero el maletín de billetes no es una mera leyenda urbana).

Y lo peor es que no es nuevo, desde esa antigua Roma de patricios, hasta hoy en día los ricos han tenido la capacidad de instrumentalizar el Estado. Desde controlando órganos legislativos hasta comprando amnistías fiscales a golpe de chequera, o mejor dicho comprando un título nobiliario a golpe de buenos reales de vellón. Y aunque fastidie es casi inevitable, el dinero es poder. Y es un poder suficientemente grande para controlar al estado. O era así hasta hace poco, para evitar que el estado se corrompa en beneficio del rico se invento una cosa llamada democracia, por la cual el poder pertenecía al pueblo, a un pueblo que por su sólo número era imposible de corromper. Quizá algo esté fallando en el mecanismo.


lunes, noviembre 19, 2012

Camino al paraiso...


España se está convirtiendo en un paraíso. Digo bien, se está convirtiendo. No es que a día de hoy no tenga elementos para ser considerada como tal. Por ejemplo los 52 bienes declarados patrimonio de la humanidad, lo que nos convierten el segundo país de este ranking sólo detrás de Italia. Y supongo que esos cincuenta y siete millones de turistas que nos visitaron en 2011, para un país de cuarenta y seis millones de habitantes,  a lo mejor son de las misma opinión. Pero no me refiero a ese tipo de paraíso.

Cuando era candidato a la presidencia del gobierno el Sr. Rajoy nos dijo que era necesario cambiar el modelo y realizar reformas estructurales. Pero nunca imaginamos que España cambiase tanto como para ser la nueva tierra de jauja.

Y es que España se esta convirtiendo en un paraíso para millonarios. ¿no se lo creen? Verán, les explico por que llegó yo a esta deducción tan prometedora. Hoy el gobierno ha anunciado que concederá el permiso de residencia a todo aquel extranjero que se compre una vivienda en España por valor de 160.000 €. Es decir que si usted es un inmigrante que quiere venir a España a trabajar, ya le informo de que lo tiene muy complicado. Ahora bien, si le sobran a usted 160.000 € es bienvenido. Eso si pague usted su hipoteca religiosamente. Por que a los españolitos que nos quedamos en paro y no podemos pagar, el banco nos quita el piso y nos hecha de casa, vende el piso, y si con lo obtenido no cubre la deuda, te siguen reclamando el resto a ti; que te has quedado sin casa y con una deuda millonaria. Eso, si tus padres no han cometido la imprudencia de avalarte. Porque si no es fácil que también le quiten la casa a ellos.

Pero no sólo nos preocupamos en este camino al paraíso de que nuestros residentes adinerados tengan permisos. También nos encargamos de que tengan ustedes su dinero a buen recaudo. Y es que pueden ustedes invertir en una SICAV, donde pagarán un 1% de impuestos.

Y no sólo eso, también le garantizan el acceso a un sistema de universidades en  proceso de elitización. Puede usted estudiar la carrera de derecho por el módico precio de 5.200 € suponiendo que no suspenda ninguna. Sino tendrá que pagar bastante más. Quizá nuestras universidades no sean las mejores del mundo, pero nos esforzamos en que sean parte de un paraíso no reservado a clases...”humildes”

Y por supuesto también nos esforzamos en garantizarle un ocio digno de cualquier burgués que se precie. No sólo llevamos años construyendo magnificas y caras urbanizaciones de chalets  sino que también podrá disfrutar de 400 campos de golf. Pero no únicamente todo va a ser deporte. Vamos a construir nada menos que el mayor complejo de juego de Europa; Eurovegas. Y como el constructor también es millonario y no deseamos que se sienta rechazado no sólo hemos cambiado leyes para él, sino que le hemos rebajado los impuestos hasta apenas un 10%.

Además si desea usted contratar alguien, no tiene problemas hemos flexibilizado el mercado laboral, hasta el punto de que si decide despedir a alguien buena parte de la indemnización la paga el gobierno.

Y cómo sabemos que a la gente de dinero le gustar estar ancha estamos permitiendo que miles de personas abandonen el país, que trabajen en otro lado. En el paraíso no hacen falta sino mayordomos.

En definitiva ya lo saben ustedes, España en pocos año será el paraíso terrenal. Compre su casa ya y sea el primero es disfrutarlo.

viernes, noviembre 09, 2012

El capitalismo mata


Estimados lectores, perdón por el retraso, pero está siendo una época ligeramente complicada.  Estaba pensado sobre qué escribir y en mi mente barajaba dos temas; o el crecimiento de la economía alemana y las declaraciones de Wolfgang Schauble o las elecciones presidenciales en USA. Sencillamente quería rendir un pequeño homenaje de agradecimiento a Alemania y USA, los dos países, aparte de España, en los que tengo más lectores. Una pequeña forma de agradecer su confianza.

Pero ha sucedido un hecho que me ha incitado a cambiar el argumento y que justifica el sensacionalista título de este artículo. El hecho es muy simple; una mujer se ha suicidado. Hasta aquí todo normal, aunque no se diga muy alto, el suicidio fue el año pasado la principal causa de muerte violenta en España, por delante de los accidentes de trafico. Ya ven, si viven en España tienen más posibilidades de suicidarse que de ser asesinados. Un motivo de tranquilidad, supongo. ¿Y por qué se suicido esa mujer? Porque alguien llamó a su puerta, alguien que tenía ordenes de desahuciarla de su casa. Habrá quien diga que no hay que ser alarmista, que se trataría de una persona desequilibrada.

Pero el caso es que el pasado 28 de octubre un hombre se tiró por un balcón en Valencia y otro se ahorcó en Granada, sólo unos días después de que un joven se quitase la vida en Canarias.

La situación económica está llevando a mucha gente a la más autentica desesperación, una desesperación y un sufrimiento que puede más que sus ganas de vivir, más que las ganas de disfrutar de un amanecer, de la sonrisa de un nieto o de la caricia de su pareja.

Pero no sólo se trata de la situación coyuntural. Se trata de un egoísmo estructural en nuestra sociedad. Egoísmo de unos bancos que insisten en ejecutar desahucios, que insisten en coleccionar pisos que no valen nada y que sólo le traerán perdidas (que soportamos todos con nuestros impuesto). En definitiva el ansia de poseer, el afán de vengar una deuda no cobrada y la inmisericordia ante la tragedia humana. Ello en lugar de renegociar un aplazamiento que permita salir adelante a la familia y cobrar su deuda al banco.

Pero no es el único caso. Entre 2008 y 2009 treinta y seis trabajadores de la compañía France Telecom intentaron suicidarse. Veintitrés tuvieron éxito. El motivo las condiciones de stress laboral en una empresa que en el periodo comprendido entre 2006 y 2008 despidió a 22.000 empleados. Al parecer la compañía pasaba por malos momento y en 2008 “solamente” obtuvo beneficios por valor de 4.100.000.000 €.

Otro caso reciente es el de los suicidios en Foxconn que registró doce suicidios en menos de seis meses. Aclarar que Foxconn es un compañía china que fabrica productos de alta tecnología para varias marcas occidentales, siendo Apple su principal cliente. Parece mentira que una compañía con el poder y los beneficios de Apple traslade su producción a empresas que no valoran lo más mínimo a sus trabajadores, mientras en cambio vende la imagen de ser el futuro y la innovación del planeta. Poco le costaría exigir determinadas condiciones laborales a sus proveedores a una empresa que todo el mundo quiere como cliente. Eso sí, Steve Jobs, es lo mejor que le ha pasado a este planeta desde Walt Disney. (les dejo un enlace muy interesante sobre como opera Foxcnn  http://www.datos-bo.com/Tecnologia/Companias/La-incursion-de-Apple-en-China-Suicidios-y-refugio-del-empleo)

Pero quizá el caso más sangrante sea el de los suicidios en la India, entre 1993 y 200,3 según el gobierno indio, 100.000 campesinos se suicidaron y 16.000 más lo hicieron entre 2003 y 2006. Un total de  116.000 suicidios en una cultura inmensamente amante de la vida, una cifra que se acerca a los 140.000 de la bomba nuclear de Hiroshima. Una situación insostenible que hizo que incluso el Príncipe Carlos de Inglaterra denunciara esta situación. Situación que según muchos se debe a las practicas de la empresa estadounidense Monsanto, unos de los mayores productores se semillas modificadas genéticamente del mundo, y sus presiones sobre los campesinos hindúes. (les dejo un enlace a un documental que toda persona debería de ver http://www.youtube.com/watch?v=zsdLhRFb0hw  )

Así pues lo dije en el título y lo repito, la economía mata, o mejor dicho el capitalismo salvaje y el egoísmo de unos pocos, no sólo matan, sino que además perjudican seriamente la salud de los que estas a su alrededor.